sábado, 19 de junio de 2010

Capitulo VI: Suaveee

Travesía de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.



Capitulo VI: Suaveee

Sábado 27 – Marzo – 2010
Habíamos recogido todas nuestras cosas y partimos a Dos Mosquises. Vestidas a medias. No tuvimos tiempo de arreglarnos mucho. En el camino, el lanchero nos explicaba las islas que estaban a nuestro alrededor y además nos comentó que a la isla que íbamos estaba la Fundación de las Tortugas Marinas. Ya se pueden imaginar la cara de Michi. Además, en el camino vimos un yate abandonado. Como era de esperarse, Michi se preocupaba por la contaminación que éste podía causar (come grama al fin). Mientras que Astrid y yo ideábamos un plan para recuperarlo y comenzar a vivir en Los Roques.

Llegando nos veníamos preguntando el porque de los nombres de las islas en Los Roques (3 meses después nos enteramos de que los nombres son rusos). Nos quedamos con la duda en ese momento. De repente, el peñero se paró frente a la isla correspondiente y debíamos bajarnos directo al agua (porque no se si saben que en Los Roques tratan de mantener las islas lo más vírgenes posibles, entonces no hay muelles).

Entonces, debíamos bajarnos directo al agua, con las cámaras, dinero para pagar la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y ¡nosotras estábamos prendidas! En ese momento, Astrid pregunta: ¿nos tenemos que bajar aquisky? Risas. Y Michi completa la pregunta: ¿o allasky? Más risas. El lanchero reía con nosotras. Hasta la pareja de italianos se rieron con nosotras. Pensábamos que no nos entendían. Estábamos equivocadas.

Maniobramos para bajar pero lo logramos, con ayuda de nosotras mismas y del lanchero que ya era pana nuestro. Llegamos a la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y nos hicieron un Tour explicándonos las especies de tortugas que existen (blah blah blah, no me pondré a explicar mucho esto). Finalmente llegamos a donde la tortuga carey.

El guía toma a la tortuga carey y la pone frente al grupo de turistas. Entonces pregunta: "¿alguien recuerda cómo se llamaba la tortuga de Buscando a Nemo?". Y mi voz sobresale entre todas las voces: "CRUSHHHHHHH" (de por si yo hablo alto y aumento en ese momento producto de la prendición jajajaja). Automáticamente, Michi y Astrid pensaron en ¡puntos para este equipo! ¿Como no íbamos a ganar si teníamos a Doris (Astrdi) en nuestro equipo? Para aclarar, la tortuga de Buscando a Nemo es una tortuga carey y su caza es ilegal (Michi se que estas orgullosa por este comentario).

Dimos un recorrido fugaz por la isla Dos Mosquises y volvimos al peñero. Este nos llevaría a Espesqui y durante el camino casi tuvimos que agarrarle puntos a Astrid en la cabeza. El peñero dio un gran salto y la Frienda sufrió un golpe en la cabeza, pero desafortunadamente no recuperó la cordura e incluso esta más loca que antes. Culpamos a Los Roques por ello.

Continuará.
Capitulo VII: Atardecer salado

miércoles, 9 de junio de 2010

Capitulo V: Una de las 10 islas más bellas del mundo

Travesías de unas ragazze en Los Roques

Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo V: Una de las 10 islas más bellas del mundo

Sábado 27 – Marzo – 2010
Despertamos el sábado con un poco de frío. Pero sin duda alguna, la que pasó más frío fue Astrid porque la pequeña vaquerita Michi se agarró las sabanas prácticamente para ella sola.

Nos arreglamos. Nos pusimos el traje de baño y bajamos a comer. El desayuno espectacular, como ya nos podíamos esperar de Alda. Perico, pan, mermelada, queso, jamón, cereal, jugo. Exquisito.

Seguidamente Alda nos informa que ese día iríamos a Cayo de Agua, que era la isla más lejana del archipiélago de Los Roques y que era considerada una de las 10 islas más bellas del mundo. Nos explicó que ese día haríamos un paseo donde visitaríamos 3 islas. Mas emocionadas no podíamos estar.

Subimos al peñero con todas nuestras cosas y por supuesto con la cava que muy amablemente nos había preparado Alda y nuestro jugo de cranberry. El lanchero nos dijo que el viaje hasta Cayo de Agua era de 45min. Empezábamos a preparar nuestros traseros para unos cuantos golpes. En este momento, Astrid perdió su primera estrellita dorada al confesar que el peñero en mar abierto no le daba tanto miedo como el avión.

Finalmente llegamos a Cayo de Agua en una sola pieza. Nos instalamos, nos comimos el sánduche de Alda y nos preparamos los primeros tragos. Caminamos un poco en la isla y encontramos un buen espacio para hacer snorkel. Michi le pidió una mascara a los lancheros y nos la prestaron.

En ese momento comenzamos el proceso de insolación culística, del cual nos daríamos cuenta al día siguiente y que seguiríamos afianzando el resto del día. Nos turnamos la careta para que todas pudiéramos ver la variedad de peces que había y además tomamos algunas fotos con la cámara de agua. A los peces y por supuesto hicimos la payasada de tomarnos la foto a nosotras mismas. Hasta el sol de hoy, aun no hemos mandando a revelarlas.

Cuando volvimos a nuestras sombrillas nos dimos cuenta de que habían sido invadidas por unas lagartijas negras ¡Eran miles! Además creemos que es el único ser vivo que sobrevive en semejante sequía. Las espantamos y recuperamos nuestra comida y bebida. Astrid aplicó sus funciones de la mayor del grupo y se aseguró de que nos pusiéramos más protector. Casi nos dejaba blanquitas, como esas mamas que no le esparcen bien el protector a sus hijos. Continuamos bebiendo y comenzamos el proceso de prendición.

Nos dimos cuenta de que estábamos en el proceso cuando Michi estaba sentada en la orilla de la playa jugando con la arena y el agua con su vaso térmico vacío. Yo comencé a correr alrededor de Astrid sin parar de reír. Y Astrid hacia su respectivo salto de “mi vaca descremada”. Justo en ese momento en que queríamos seguir bebiendo para seguir diciendo incoherencias, el lanchero nos dice que nos íbamos a la próxima isla. Tuvimos que recoger e irnos a Dos Mosquises.

Continuará…
Capitulo VI: Suave…