sábado, 9 de abril de 2011

The Chivas House Party Valencia (02/04/2011)

Inicio del relato: Desde el momento en que llegue a Valencia sabia que no seria un sábado cualquiera. Ya tenia planes para esa noche con las niñas: Guega, MaQ Galla, Ale Fierce Jerk y Luisana Despistada. Asistiríamos a la Chivas House Party Valencia, gracias a la información suministrada por Sandy, Ministra de Eventos Institucionales de la Republica Independiente de Valbuenia. Una vez más, relata para ustedes Rana. Hice unas diligencias pendientes (obvio que la peluquería está entre ellas) y luego volví a casa a descansar para luego arreglarme. La preparación para la fiesta fue muy romántica. La luz se había ido desde las 7pm y tuve que bañarme y vestirme a la luz de las velas. No pude maquillarme en mi casa. Ale Fierce Jerk me pasó buscando y nos fuimos a casa de mi prima Guega (de buena familia) al pre-despacho. Allí estuvimos esperando a MaQ Galla y a Luisana Despistada por horas. Tanto así que nos dio tiempo de comer, beber y a mi de maquillarme. Cuando ellas llegaron salimos directo para la Chivas House Party. En el camino, la Galla MaQ recordó a la Doña Fernanda y pensó que podría odiarnos si ella estaba en Valencia y no le habíamos invitado. Pero Guega confirmó que ella se encontraba esa noche en el Trasnocho. A lo que Luisana Despistada preguntó que si estaba de guardia. Todas rompimos en carcajadas. (Para los que no saben, la Doña Fernanda es medico y para recordarle a Luisana Despistada, el Trasnocho es un teatro/cine/lounge). Llegamos al sitio. Estacionamos el carro y de inmediato nos trancaron. Nos tocaría quedarnos hasta el final de la fiesta y esperar. Nos dirigimos a la entrada de la fiesta. Había cola para entrar. Descripción de los personajes: Luisana Landaeta Luisana Despistada: por las niñas de la Prom’ 2K4 es considerada la abuela del grupo, pero no porque tenga una actitud aguafiestas, sino por sus canas, su amplio conocimiento medicinal (es farmaceuta) y su despiste que siempre nos hace reír. Acaba de regresar de Costa Rica donde pasó cinco años estudiando su carrera universitaria. Se esfuerza por mantener su tez sumamente blanca y aunque no es racista asegura que lo más importante es que todos seamos blancos por dentro. Alexandra Benedetti como Sandy: amiga de Rana desde la inducción universitaria. De San Juan, Valencia y Caracas para el mundo. Es la ministra de eventos institucionales y gubernamentales de la República Independiente de Valbuenia. Tiene el trabajo que cualquiera de nosotras, como comunicadoras sociales, desearíamos tener. Además, por si esto no fuera poco, también es la reina del cupcake con su propia empresa Shot Cupcakes. Campeona del juego de trivia de Friends junto con Rana y viste de manera multicolor, que solo ella sabe llevar con armonía. Continúa el relato: Esperábamos en la cola para entrar. De la nada, un tipo se acerca a Guega y la saluda. Se quedan hablando un rato y luego Guega nos confiesa que no sabe quien es, pero el tampoco estaba 100% seguro de conocerla. Ya no importaba. Era un buen comienzo para la noche y nos proyectaba a los prospectos que podríamos conseguir. Acto seguido, viene un mesonero a servirnos nuestro primer trago de la noche. Whisky por supuesto. Era lo único que había y lo único que queríamos. Aunque Guega y Ale Fierce Jerk no tomaban whisky y nos beberíamos todos sus tragos entre las demás. En eso Sandy se acercó a saludarnos. Otro momento importante para Rana, puesto que siempre le había hablado a Sandy de ellas y por fin pudo conocerlas. Después de un rato, finalmente nos tomaron los datos y entramos. Buscamos el segundo trago porque ya nos habíamos terminado el primero. Mochuelo estaba en la tarima. Nos encontramos a otros amigos nuestros. Valencia es muy pequeña. Nos tomamos algunas fotos para la posteridad y acordamos en que cada una debía pedirle a un tipo que nos sacara una foto grupal. Comenzó la pachanga. Como se ha vuelto nuestra costumbre, estábamos bailando solas, entre nosotras. Relajadas y felices, disfrutando como siempre. Luisana Despistada nos sorprendió cantando todas las canciones que sonaban (lo que es estar desempleado y escuchar 24/7 Bonchona 107.1 FM). Entonces se acercó a saludarnos Alexis, ex novio de una amiga que no se encontraba con nosotras esa noche. Pero él no se nos separaba. Pensábamos que se nos había arruinado la noche. Íbamos directo al punto de desesperación. De repente, de la nada, aparecen cuatro amigos de Alexis. Uno más lindo que el otro y cada uno con su estilo particular. Los identificábamos como Gorrito, Palto, Lentes de Pasta y Corbatín (en realidad estos nombres claves son para no comprometer a nadie y porque no entendimos sus nombres cuando nos los susurraron al oído). Bailamos toda la noche con ellos. No hay cansancio, ni tacón que valga. En un principio tuvimos que ser nosotras quienes los sacamos a bailar, pero al menos no nos quedamos sentadas. Durante la noche veíamos a Sandy bailando, corriendo, trabajando. La música estuvo espectacular: merengue, reggaeton, techno, etc. Ni hablar de la barra libre de whisky toda la noche y los choripanes que ni probamos. Incluso nos tomamos una foto con el amigo de la entrada de Guega. La música se detuvo. La rumba había llegado a su final. Encendieron las luces. Hablamos un rato entre todos y ellos se despidieron. Más atrás nos fuimos nosotras. A la salida nos conseguimos a Sandy, me despedí de ella y seguimos. A los segundos, se armó una pelea frente a nosotras. Cuando nos damos cuenta, era uno de los tipos que habíamos conocido esa noche junto con el ex novio de otra amiga nuestra y que tampoco se encontraba. Era de esperarse. Él es considerado un tipo violento por nosotras. Sentíamos que se merecía esos golpes y hasta más. MaQ Galla quería hacer algo pero no era conveniente. Fue entonces cuando Guega se le acercó, con una distancia prudente, y le dijo unas palabras que lo desconcertaron. Todas estábamos sumamente orgullosas de ella ¡Valiente! Llegamos hasta el carro y ya no estaba trancado. Podíamos irnos tranquilas. Teníamos la adrenalina por los cielos. Queríamos seguir tomando y comentando. Decidimos irnos a casa de Luisana Despistada, quien ahora vive sola (y a veces la acompaña el plomero), a tomarnos una botella de vino tinto. La botella de vino tinto no duró mucho entre cinco personas. Conversamos y cuando se terminó nos fuimos a casa. Al día siguiente, seguramente volveríamos a hablar de lo mismo y en los días por venir también. Conclusiones: - Ale Fierce Jerk sigue siendo el autobús escolar entre las valencianas. - Luisana Despistada está perdiendo poco a poco su despiste pero no queremos que se vaya del todo. - Ninguna le pidió a ningún tipo que nos tomara la foto grupal. Lo hizo Sandy. - No somos muy buenas cumpliendo nuestras promesas nocturnas. - Pepa no pudo llegar a la fiesta porque estaba buscando a sus papas en el aeropuerto. - No hay nada más sabroso que tomar whisky y amanecer sin resaca al día siguiente. - Sandy siempre se gana todos los puntos con las fiestas de Chivas12.

lunes, 4 de abril de 2011

Y si Gaby se muda con Claudia?

En conversaciones nocturnas con la pequeña gran Estrada tuvo la amabilidad, y astucia, de plantearme todos los beneficios que obtendría si ella se mudara conmigo en la capital. Acá, una lista de los mismos: 1. Si me pasa algo, ella me lleva a la clínica y se queda conmigo hasta que lleguen Valentina y los apitos (o en su defecto Michelle, que ya confeso que es capaz de sostener mi mano si algo malo me pasa). 2. Tendríamos semanas temáticas. Ej: dietéticas (la única y mas importante). 3. Me llevaría y buscaría en los Aeroexpresos Ejecutivos. 4. Me cocinaría el almuerzo del día siguiente, cuando ella este preparando el suyo. 5. Haríamos mercado juntas. Evitando caídas con las bolsas del supermercado. 6. Gastos compartidos. 7. Ingreso extra para el Gordo Perez. 8. Compañía constante. 9. Si tengo un evento, me plancharía el cabello. 10. Podría tener la pollina con movimiento que siempre he deseado. Así mismo, de esta mudanza, Gaby obtendría unas ventajas muy significativas para ella también: 1. Mas horas de sueno. 2. Cercanía al trabajo. 3. Vida social activa en la capital (como si le quedara mucha allá en su pueblo). 4. No dormir en colchonetas o colchones provisionales. 5. Menos kilometraje y gasolina para la rana (su vehiculo). 6. Menor exposición a la inseguridad y accidentes de transito (la mas importante de todas dadas las circunstancias). 7. Acompañar a Claudia Cristina. 8. Comer fresco, cocinando la noche anterior. 9. Estabilidad hogareña. No andar como gitana. 10. Poder estudiar o ejercitarse después del trabajo. 11. Concretar un sueño (#momentocursi). Como era de esperarse, ya Gaby se esta preparando para licitar sobre la posibilidad de crear una alianza Perez-Estrada y una mejor estabilidad emocional y económica para ambas familias. Estará Claudia preparada para recibir a Gaby en su hogar? El Gordo Perez estará dispuesto a escuchar la propuesta de Gaby? Si Gaby se muda, Claudia comenzará a ver la novela de las 9pm en Venevision? O Gaby comenzará a ver Glee en Fox? Michelle dejará de tomar Coca-Cola ahora que trabajara con Pepsi? Nos dirá Adrita en que piensa cuando escucha la palabra Nutella? Por ahora no lo sabemos, pero si hay algo que sabemos es que nunca se hablará de béisbol.

viernes, 6 de agosto de 2010

Arroz es el complemento ideal

Arroz es el complemento ideal


“Se me quedó en la oficina tu invitación para la boda”, fueron las palabras de mi prima. Yo perdida. Ella seguía: “Sí, me pasé de curiosa y la abrí para ver quienes se casaban. Tremenda rumba que tienes”. Yo no sabía de qué o de quiénes me estaba hablando.

Llegamos a la conclusión de que había algún tipo de malentendido, pero que no seria mala idea aprovecharse de éste y ver que nos ofrecía la flamante pareja. Sólo me hacia falta conseguir un acompañante. Alguien que se atreviera a semejante aventura.

En un principio asistiría con mi amiga ecológica, pero por causas de fuerza mayor no pudo acompañarme. Para mi fortuna, a otra de mis amigas no le importó prestarme al chico con el que está saliendo, quien es amigo mío desde hace poco tiempo y por eso no se me ocurrió invitarlo desde un principio.

En fin, el pana accedió a acompañarme y quedamos en que me buscaría a las 10pm. Estábamos emocionados. Al menos yo. Desde las 6pm empecé a arreglarme, para que me diera tiempo de flojear y hasta tomar una siesta.

A las 10pm en punto llegó el caballero con su armadura brillante frente a mi edificio. Baje y partimos. En el camino íbamos preparando cual seria nuestra cuartada: yo soy Gabriela Pérez, hija de la tía Eglé de Barquisimeto y él es Bruno Díaz, mi acompañante.

Llegamos al sitio de la fiesta y los novios se encontraban en la entrada tomándose unas fotos. Los nervios comenzaron a brotar. No los miré y entramos como si nada. No había control de invitaciones en la entrada. Aun así, conservamos nuestra invitación por si acaso.

Una vez dentro, el ambiente estaba armado. La música sonaba a todo volumen y la gente bailaba al ritmo de Wavaberry, quienes ya estaban en tarima. Lo primero que hicimos fue dirigirnos al bar. Dos whiskys, por favor. Y comenzamos. Dimos una vuelta de reconocimiento para ver si nos encontrábamos a algún conocido. Mi amigo si conocía a un par de personas. Yo, como era de esperarse, no conocía a nadie.

Entonces nos tomamos una foto, para que nos quedara la evidencia de donde estábamos. Nos fuimos a la pista a bailar un set de merengue. Excelente. Después comenzaron a servir la cena. Nos parecía algo temprano, pero nos adaptábamos. Como no teníamos mesa, nos sentamos a comer en la barra. No éramos los únicos. Era un pastel de salmón y queso crema. Divino.

Salió el grupo de tambores. Insisto, muy temprano pero cero quejas. Ni mi amigo, ni yo bailábamos tambores. Fue el momento perfecto para comer más pasapalos y seguir bebiendo: fueron muchos más whiskys. Como decía mi amigo: “arrocero se da con todo”. Otro par de fotos.

En esta nota, es momento de contar la hazaña más osada de la noche. Una dama de vestido blanco pomposo se estaba tomando unas fotos con un grupo cerca de nosotros. Nosotros con celular y cámara preparada. Ella pasa frente a nosotros, mi amigo se le acerca y le dice algo al oído. Lo siguiente: estábamos uno a cada lado de LA NOVIA tomándonos una foto. Flash y clic.

Vasos llenos. Momento de ir a la pista de baile, junto con Wavaberry y la hora loca. Cantamos, bailamos, bebimos y comimos. Durante la hora loca, me conseguí a Naty Lashly quien se había graduado conmigo en la universidad y nos tomamos una foto en honor a mi amiga ecológica que no pudo ir ¡Tiernas!


Ya prendidos y en el plan de disfrutar cada momento que pasábamos allí, decidimos meternos en algunas fotos grupales ¡Un éxito! Cuando vean esas fotos se preguntaran: “¿Quién c*** son estos dos?” Y alguien dirá: “Yo pensé que eran amigos tuyos”. Y la incógnita seguirá en el aire.

Para finalizar la hora loca con éxito, solo nos faltaba montarnos en la tarima a bailar la maraca. Pero no llegamos a eso. Logramos estar justo debajo del escenario y La Negra Min me puso el micrófono para que cantara un verso de “Lo que no sabes tu” de Chino y Nacho. Clásico.


Finalizo la hora loca y era momento de llenar nuestros vasos. También aprovechamos para buscar comida, pero ya no había cosas saladas. Estaban repartiendo el postre. Nos lo comimos mientras teníamos alguna conversación. Probablemente poco profunda pero puedo asegurar que nuestra entonación era como si fuese el tema más serio e importante en el universo.

Volvimos al bar por más bebida espirituosa y mi amigo me propuso un reto: debía sacarme una foto con uno de los vocalistas de la banda. Aproveche mi contacto con la otra vocalista, que también se graduó conmigo en la universidad y a quien ya había saludado y hasta una conversación tuvimos cuando nos encontramos en el baño (Nunca faltan. Otro tema para otro momento. No se pierdan mi próximo relato: Conversaciones en el baño de una boda). Me tome una foto con mi amiga La Negra Min y acto seguido le pedí que me tomara una foto con su compañero de canto ¡Se imprime!


Después bailamos otro set más y luego se había acabado el whisky. Era nuestra señal de partida. Había hambre en el aire, por lo que nos fuimos a una arepera a comer y después a la casa a dormir.

¡Qué vivan los novios! ¡Qué vivan!

lunes, 2 de agosto de 2010

Capitulo IX: La bemba colorada

Travesia de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.

Capitulo 9: La bemba colorada

Domingo 28-Marzo-2010

Volvimos a despertar en la mañana roquense. Esta vez con menos frío gracias a Michi, y no como Astrid pensaba: que Michi nos había dado una media a cada una, es decir, un par de medias para compartir.

Bajamos a desayunar y nos esperaba una rica comida como la del día anterior. La única diferencia fueron nuestras bocas. Todas la teníamos un poco inflamadas y de un color rojo mas vivo. Las bembas coloradas fueron producto del alto contacto con el agua salada y el sol, pero la peor era la de Michi por querer ser como Ariel y querer compartir con Nemo y Doris.

Nunca comenté que antes de llegar a Los Roques, Alda nos había preguntado si nos gustaba la langosta porque era temporada y podía recomendarnos algún restaurante accesible. La verdad ninguna la había probado, así que teníamos la curiosidad y sería un buen gusto durante el viaje.

Entonces como el almuerzo de ese día (lamentablemente el último día) ya no estaba incluido era el día perfecto para comer langosta. Por lo tanto, Alda nos dijo que fuéramos a Madrisky que era cerca del Gran Roque y tenía un restaurante pequeño y económico de langostas.

Nos fuimos al muelle a buscar el peñero/taxi que nos llevaría a la isla. Mientras esperábamos, nos tropezamos con unas bellezas extranjeras: alemanes, argentinos, italianos. Puro colirio para los ojos. No sabíamos por donde empezar a mirar. Eran muchos.

Finalmente tomamos el peñero y de repente el lanchero empezó a hablar italiano fluido con uno de los pasajeros. No entendíamos que pasaba, el lanchero se veía tan criollo. Le preguntamos y resultó que su novia era italiana. Ella tenía una posada allí en Los Roques ¡Qué vida tan dura!

Llegamos a Madrisky. Un paraíso igual: aguas cristalinas y arenas blancas. Tomamos sol (aunque ya parecíamos unas negritas empanaderas), nos bañamos y nos fuimos a recorrer la isla en busca de la langosta. Allá al final, pasando el banco de arena, en la isla pirata, estaba el restaurante.

Preguntamos lo necesario y fuimos a escoger nuestra langosta. Michi, como era de esperarse, no se acerco a verlas. Astrid y yo escogimos por las tres. La prepararon a la plancha y nos la sirvieron con puré de papas y ensalada de repollo y zanahoria. Nosotras también decidimos acompañarla con unas Polar Ice.

Comimos lo más que pudimos. A mi me gustó bastante y eso que yo soy muy extraña con la comida. A Astrid también le gustó bastante. Michi fue la única que admitió que prefiere los langostinos. Nos envolvieron lo que había quedado y decidimos dárselo a Alda y Federico (novio de Alda que llegaba ese día y que estábamos ansiosas por conocer por la manera en que ella hablaba de él).

Volvimos a nuestra sombrilla. Recogimos nuestras cosas y volvimos al Gran Roque. Al llegar a la posada, Alda tenía unas cajas nuevas llenas de souvenirs roquenses. Cada una compró unas tazas con unas fotos espectaculares de Los Roques y que además habían sido tomadas por Federico. Ya lo admirábamos y aun no lo conocíamos.

Subimos a nuestra habitación, nos arreglamos, recogimos nuestras cosas y bajamos. Fuimos a confirmar los pasajes y luego a la pista. El avión ya estaba listo para salir, solo faltábamos nosotras.

Antes de abordar el avión tuvimos la oportunidad de ver de reojo a Federico. Pero no fue sino hasta estar montadas que abrimos la lata de Pirulin y comentamos lo bello que era. Llegamos a Maiquetia y nos esperaban Lulu y Evelyn. Le avisamos a Alda de nuestro triste regreso y de lo mucho que habíamos disfrutado por allá.

Empezamos a contar las anécdotas del viaje y nos pusimos de acuerdo en redactar un correo de agradecimiento para Alda. Se pueden imaginar quien se encargó de eso. Y así, fuimos regresando a Caracas y a nuestras rutinas, pero primero debíamos terminar de descansar en Semana Santa.

Fin

lunes, 19 de julio de 2010

Capitulo VIII: Santo mojito

Travesia de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo VIII: Santo mojito

Sábado 27-Marzo-2010

Regresamos de ver el atardecer, aun un poco aturdidas de tan semejante belleza. Nos bañamos a la luz de las velas, gracias al racionamiento eléctrico de nuestra calle. La cena también fue así.

Para cenar, Alda nos tenía otras delicateses. De entrada, una cremita de calabacines. De plato principal, un filete de pargo con salsa de curry y un puré de papa con trocitos de papa. Y de postre, una marquesa de chocolate. Todo acompañado de unas soleritas azules.

Acto seguido, decidimos salir a dar una vuelta por el pueblo en busca de unos tragos, donde debíamos probar la mejor piña colada de la vida y unos mojitos recomendados por la mismísima Alda.

Caminamos y caminamos. No conseguíamos el bar o la iglesia. Leyeron bien, la iglesia. Porque nos indicaron que el mejor bar del pueblo, con los mejores y mayor variedad de tragos, quedaba al lado de la capilla. Descarados que somos todos en Los Roques que no nos avergüenza beber al lado de la iglesia. Tragos benditos.

En fin, el Gran Roque tiene cuatro calles y nosotras estábamos perdidas. Muy oportuno. Preguntamos y finalmente llegamos. Para mi desgracia, no era temporada de piña y por lo tanto no estaban preparando Piña Colada. Entonces, Astrid pidió un mojito y Michi y yo pedimos daiquiris. Brindamos y comenzaron las incoherencias.

Decretamos que nuestros nombres roquenses eran Astrisky, Michisky y Anisky. Después, Michisky no perdió el tiempo y le comenzó a sacar conversación al mesonero. Éste se sentó con nosotras y nos empezó a contar historias de tiburones, delfines y ballenas cerca de las costas e islas roquenses. Historias sobre barcos atascados y aviones estrellados. E historias sobre personas perdidas durante sesiones de buceo. Nosotras fascinadas con las historias y con la simpatía del señor de sentarse a conversar con nosotras. Felices todos.

Decidimos regresar a La Rosaleda. No tuvimos problemas en llegar. No nos perdimos, pero si volvimos a tener problemas para abrir la puerta de la posada. Subimos y esa noche Michi nos salvo del frío con unas medias. ¿Quién diría?

Continuará…
Capitulo Final: Con la bemba colorada

viernes, 2 de julio de 2010

Capitulo VII: Atardecer salado

Travesia de unas ragazze en Los Roques

Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.

Capitulo VII: Atardecer salado

Sábado 27 – Marzo – 2010
Llegamos a Espesqui. La última parada de ese día. Era como dos islas en una, que estaban unidas por un banco de agua. El sol seguía brillando alto y bronceando nuestra piel, el agua cristalina y la arena blanquita.

Al llegar, nos dimos cuenta que no habíamos almorzado y decidimos hacerlo. Ese día nos esperaba un risotto con calabacines y maíz ¡Exquisito! Mis felicitaciones a Alda por sus comidas. Nos bebimos el té y fuimos por el postre. Las chucherías siempre son bienvenidas.

Michi ya estaba enamorada de la fauna del océano, así que no pudo aguantarse más y volvió a pedir prestada la mascara de snorkel y se lanzo al mar después de comer, sin pensar en las consecuencias del bronceado culístico. Estuvo explorando la fauna y asegura que se encontró cara a cara con una anguila eléctrica o alguna especie de culebra de mar.

El sol empezaba a bajar y aprovechamos para tomar unas fotos antes de volver al peñero y al Gran Roque. Al llegar al muelle, sentí un peso encima. No sabía que mi toalla había decidido traerse toda el agua de Los Roques. Goteaba hasta el cansancio.

Con ayuda de Michi y Astrid exprimimos todas las toallas al llegar a la posada, pero ninguna le ganó a la mía. Por petición de Alda, nos comimos la piña que nos había puesto en la cava y nos obligó a ir a ver el atardecer. Fue la obligación menos forzada.

Nos encontramos de frente con un cielo tricolor. Tonos naranjas, morados, azules, rosados. Foto tras foto. Solas y acompañadas. Era sencillamente hermoso. El cielo se reflejaba sobre el agua y podías ver las siluetas de las aves y los peñeros en la costa. No teníamos nada que decirnos la una a la otra. Solo con las miradas y el paisaje frente a nosotras expresábamos más que suficiente. Tanto silencio solo podía representar admiración.

Luego volvimos a la posada y estaba algo oscura. Alda nos explicó que a esa hora a nuestra calle le tocaba racionamiento de luz por dos horas. Es que hasta en Los Roques no nos íbamos a escapar del racionamiento eléctrico. Nos bañamos y cenamos a la luz de las velas.

Continuará…
Capitulo VIII: Santo Mojito

sábado, 19 de junio de 2010

Capitulo VI: Suaveee

Travesía de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.



Capitulo VI: Suaveee

Sábado 27 – Marzo – 2010
Habíamos recogido todas nuestras cosas y partimos a Dos Mosquises. Vestidas a medias. No tuvimos tiempo de arreglarnos mucho. En el camino, el lanchero nos explicaba las islas que estaban a nuestro alrededor y además nos comentó que a la isla que íbamos estaba la Fundación de las Tortugas Marinas. Ya se pueden imaginar la cara de Michi. Además, en el camino vimos un yate abandonado. Como era de esperarse, Michi se preocupaba por la contaminación que éste podía causar (come grama al fin). Mientras que Astrid y yo ideábamos un plan para recuperarlo y comenzar a vivir en Los Roques.

Llegando nos veníamos preguntando el porque de los nombres de las islas en Los Roques (3 meses después nos enteramos de que los nombres son rusos). Nos quedamos con la duda en ese momento. De repente, el peñero se paró frente a la isla correspondiente y debíamos bajarnos directo al agua (porque no se si saben que en Los Roques tratan de mantener las islas lo más vírgenes posibles, entonces no hay muelles).

Entonces, debíamos bajarnos directo al agua, con las cámaras, dinero para pagar la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y ¡nosotras estábamos prendidas! En ese momento, Astrid pregunta: ¿nos tenemos que bajar aquisky? Risas. Y Michi completa la pregunta: ¿o allasky? Más risas. El lanchero reía con nosotras. Hasta la pareja de italianos se rieron con nosotras. Pensábamos que no nos entendían. Estábamos equivocadas.

Maniobramos para bajar pero lo logramos, con ayuda de nosotras mismas y del lanchero que ya era pana nuestro. Llegamos a la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y nos hicieron un Tour explicándonos las especies de tortugas que existen (blah blah blah, no me pondré a explicar mucho esto). Finalmente llegamos a donde la tortuga carey.

El guía toma a la tortuga carey y la pone frente al grupo de turistas. Entonces pregunta: "¿alguien recuerda cómo se llamaba la tortuga de Buscando a Nemo?". Y mi voz sobresale entre todas las voces: "CRUSHHHHHHH" (de por si yo hablo alto y aumento en ese momento producto de la prendición jajajaja). Automáticamente, Michi y Astrid pensaron en ¡puntos para este equipo! ¿Como no íbamos a ganar si teníamos a Doris (Astrdi) en nuestro equipo? Para aclarar, la tortuga de Buscando a Nemo es una tortuga carey y su caza es ilegal (Michi se que estas orgullosa por este comentario).

Dimos un recorrido fugaz por la isla Dos Mosquises y volvimos al peñero. Este nos llevaría a Espesqui y durante el camino casi tuvimos que agarrarle puntos a Astrid en la cabeza. El peñero dio un gran salto y la Frienda sufrió un golpe en la cabeza, pero desafortunadamente no recuperó la cordura e incluso esta más loca que antes. Culpamos a Los Roques por ello.

Continuará.
Capitulo VII: Atardecer salado