viernes, 6 de agosto de 2010

Arroz es el complemento ideal

Arroz es el complemento ideal


“Se me quedó en la oficina tu invitación para la boda”, fueron las palabras de mi prima. Yo perdida. Ella seguía: “Sí, me pasé de curiosa y la abrí para ver quienes se casaban. Tremenda rumba que tienes”. Yo no sabía de qué o de quiénes me estaba hablando.

Llegamos a la conclusión de que había algún tipo de malentendido, pero que no seria mala idea aprovecharse de éste y ver que nos ofrecía la flamante pareja. Sólo me hacia falta conseguir un acompañante. Alguien que se atreviera a semejante aventura.

En un principio asistiría con mi amiga ecológica, pero por causas de fuerza mayor no pudo acompañarme. Para mi fortuna, a otra de mis amigas no le importó prestarme al chico con el que está saliendo, quien es amigo mío desde hace poco tiempo y por eso no se me ocurrió invitarlo desde un principio.

En fin, el pana accedió a acompañarme y quedamos en que me buscaría a las 10pm. Estábamos emocionados. Al menos yo. Desde las 6pm empecé a arreglarme, para que me diera tiempo de flojear y hasta tomar una siesta.

A las 10pm en punto llegó el caballero con su armadura brillante frente a mi edificio. Baje y partimos. En el camino íbamos preparando cual seria nuestra cuartada: yo soy Gabriela Pérez, hija de la tía Eglé de Barquisimeto y él es Bruno Díaz, mi acompañante.

Llegamos al sitio de la fiesta y los novios se encontraban en la entrada tomándose unas fotos. Los nervios comenzaron a brotar. No los miré y entramos como si nada. No había control de invitaciones en la entrada. Aun así, conservamos nuestra invitación por si acaso.

Una vez dentro, el ambiente estaba armado. La música sonaba a todo volumen y la gente bailaba al ritmo de Wavaberry, quienes ya estaban en tarima. Lo primero que hicimos fue dirigirnos al bar. Dos whiskys, por favor. Y comenzamos. Dimos una vuelta de reconocimiento para ver si nos encontrábamos a algún conocido. Mi amigo si conocía a un par de personas. Yo, como era de esperarse, no conocía a nadie.

Entonces nos tomamos una foto, para que nos quedara la evidencia de donde estábamos. Nos fuimos a la pista a bailar un set de merengue. Excelente. Después comenzaron a servir la cena. Nos parecía algo temprano, pero nos adaptábamos. Como no teníamos mesa, nos sentamos a comer en la barra. No éramos los únicos. Era un pastel de salmón y queso crema. Divino.

Salió el grupo de tambores. Insisto, muy temprano pero cero quejas. Ni mi amigo, ni yo bailábamos tambores. Fue el momento perfecto para comer más pasapalos y seguir bebiendo: fueron muchos más whiskys. Como decía mi amigo: “arrocero se da con todo”. Otro par de fotos.

En esta nota, es momento de contar la hazaña más osada de la noche. Una dama de vestido blanco pomposo se estaba tomando unas fotos con un grupo cerca de nosotros. Nosotros con celular y cámara preparada. Ella pasa frente a nosotros, mi amigo se le acerca y le dice algo al oído. Lo siguiente: estábamos uno a cada lado de LA NOVIA tomándonos una foto. Flash y clic.

Vasos llenos. Momento de ir a la pista de baile, junto con Wavaberry y la hora loca. Cantamos, bailamos, bebimos y comimos. Durante la hora loca, me conseguí a Naty Lashly quien se había graduado conmigo en la universidad y nos tomamos una foto en honor a mi amiga ecológica que no pudo ir ¡Tiernas!


Ya prendidos y en el plan de disfrutar cada momento que pasábamos allí, decidimos meternos en algunas fotos grupales ¡Un éxito! Cuando vean esas fotos se preguntaran: “¿Quién c*** son estos dos?” Y alguien dirá: “Yo pensé que eran amigos tuyos”. Y la incógnita seguirá en el aire.

Para finalizar la hora loca con éxito, solo nos faltaba montarnos en la tarima a bailar la maraca. Pero no llegamos a eso. Logramos estar justo debajo del escenario y La Negra Min me puso el micrófono para que cantara un verso de “Lo que no sabes tu” de Chino y Nacho. Clásico.


Finalizo la hora loca y era momento de llenar nuestros vasos. También aprovechamos para buscar comida, pero ya no había cosas saladas. Estaban repartiendo el postre. Nos lo comimos mientras teníamos alguna conversación. Probablemente poco profunda pero puedo asegurar que nuestra entonación era como si fuese el tema más serio e importante en el universo.

Volvimos al bar por más bebida espirituosa y mi amigo me propuso un reto: debía sacarme una foto con uno de los vocalistas de la banda. Aproveche mi contacto con la otra vocalista, que también se graduó conmigo en la universidad y a quien ya había saludado y hasta una conversación tuvimos cuando nos encontramos en el baño (Nunca faltan. Otro tema para otro momento. No se pierdan mi próximo relato: Conversaciones en el baño de una boda). Me tome una foto con mi amiga La Negra Min y acto seguido le pedí que me tomara una foto con su compañero de canto ¡Se imprime!


Después bailamos otro set más y luego se había acabado el whisky. Era nuestra señal de partida. Había hambre en el aire, por lo que nos fuimos a una arepera a comer y después a la casa a dormir.

¡Qué vivan los novios! ¡Qué vivan!

lunes, 2 de agosto de 2010

Capitulo IX: La bemba colorada

Travesia de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.

Capitulo 9: La bemba colorada

Domingo 28-Marzo-2010

Volvimos a despertar en la mañana roquense. Esta vez con menos frío gracias a Michi, y no como Astrid pensaba: que Michi nos había dado una media a cada una, es decir, un par de medias para compartir.

Bajamos a desayunar y nos esperaba una rica comida como la del día anterior. La única diferencia fueron nuestras bocas. Todas la teníamos un poco inflamadas y de un color rojo mas vivo. Las bembas coloradas fueron producto del alto contacto con el agua salada y el sol, pero la peor era la de Michi por querer ser como Ariel y querer compartir con Nemo y Doris.

Nunca comenté que antes de llegar a Los Roques, Alda nos había preguntado si nos gustaba la langosta porque era temporada y podía recomendarnos algún restaurante accesible. La verdad ninguna la había probado, así que teníamos la curiosidad y sería un buen gusto durante el viaje.

Entonces como el almuerzo de ese día (lamentablemente el último día) ya no estaba incluido era el día perfecto para comer langosta. Por lo tanto, Alda nos dijo que fuéramos a Madrisky que era cerca del Gran Roque y tenía un restaurante pequeño y económico de langostas.

Nos fuimos al muelle a buscar el peñero/taxi que nos llevaría a la isla. Mientras esperábamos, nos tropezamos con unas bellezas extranjeras: alemanes, argentinos, italianos. Puro colirio para los ojos. No sabíamos por donde empezar a mirar. Eran muchos.

Finalmente tomamos el peñero y de repente el lanchero empezó a hablar italiano fluido con uno de los pasajeros. No entendíamos que pasaba, el lanchero se veía tan criollo. Le preguntamos y resultó que su novia era italiana. Ella tenía una posada allí en Los Roques ¡Qué vida tan dura!

Llegamos a Madrisky. Un paraíso igual: aguas cristalinas y arenas blancas. Tomamos sol (aunque ya parecíamos unas negritas empanaderas), nos bañamos y nos fuimos a recorrer la isla en busca de la langosta. Allá al final, pasando el banco de arena, en la isla pirata, estaba el restaurante.

Preguntamos lo necesario y fuimos a escoger nuestra langosta. Michi, como era de esperarse, no se acerco a verlas. Astrid y yo escogimos por las tres. La prepararon a la plancha y nos la sirvieron con puré de papas y ensalada de repollo y zanahoria. Nosotras también decidimos acompañarla con unas Polar Ice.

Comimos lo más que pudimos. A mi me gustó bastante y eso que yo soy muy extraña con la comida. A Astrid también le gustó bastante. Michi fue la única que admitió que prefiere los langostinos. Nos envolvieron lo que había quedado y decidimos dárselo a Alda y Federico (novio de Alda que llegaba ese día y que estábamos ansiosas por conocer por la manera en que ella hablaba de él).

Volvimos a nuestra sombrilla. Recogimos nuestras cosas y volvimos al Gran Roque. Al llegar a la posada, Alda tenía unas cajas nuevas llenas de souvenirs roquenses. Cada una compró unas tazas con unas fotos espectaculares de Los Roques y que además habían sido tomadas por Federico. Ya lo admirábamos y aun no lo conocíamos.

Subimos a nuestra habitación, nos arreglamos, recogimos nuestras cosas y bajamos. Fuimos a confirmar los pasajes y luego a la pista. El avión ya estaba listo para salir, solo faltábamos nosotras.

Antes de abordar el avión tuvimos la oportunidad de ver de reojo a Federico. Pero no fue sino hasta estar montadas que abrimos la lata de Pirulin y comentamos lo bello que era. Llegamos a Maiquetia y nos esperaban Lulu y Evelyn. Le avisamos a Alda de nuestro triste regreso y de lo mucho que habíamos disfrutado por allá.

Empezamos a contar las anécdotas del viaje y nos pusimos de acuerdo en redactar un correo de agradecimiento para Alda. Se pueden imaginar quien se encargó de eso. Y así, fuimos regresando a Caracas y a nuestras rutinas, pero primero debíamos terminar de descansar en Semana Santa.

Fin

lunes, 19 de julio de 2010

Capitulo VIII: Santo mojito

Travesia de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo VIII: Santo mojito

Sábado 27-Marzo-2010

Regresamos de ver el atardecer, aun un poco aturdidas de tan semejante belleza. Nos bañamos a la luz de las velas, gracias al racionamiento eléctrico de nuestra calle. La cena también fue así.

Para cenar, Alda nos tenía otras delicateses. De entrada, una cremita de calabacines. De plato principal, un filete de pargo con salsa de curry y un puré de papa con trocitos de papa. Y de postre, una marquesa de chocolate. Todo acompañado de unas soleritas azules.

Acto seguido, decidimos salir a dar una vuelta por el pueblo en busca de unos tragos, donde debíamos probar la mejor piña colada de la vida y unos mojitos recomendados por la mismísima Alda.

Caminamos y caminamos. No conseguíamos el bar o la iglesia. Leyeron bien, la iglesia. Porque nos indicaron que el mejor bar del pueblo, con los mejores y mayor variedad de tragos, quedaba al lado de la capilla. Descarados que somos todos en Los Roques que no nos avergüenza beber al lado de la iglesia. Tragos benditos.

En fin, el Gran Roque tiene cuatro calles y nosotras estábamos perdidas. Muy oportuno. Preguntamos y finalmente llegamos. Para mi desgracia, no era temporada de piña y por lo tanto no estaban preparando Piña Colada. Entonces, Astrid pidió un mojito y Michi y yo pedimos daiquiris. Brindamos y comenzaron las incoherencias.

Decretamos que nuestros nombres roquenses eran Astrisky, Michisky y Anisky. Después, Michisky no perdió el tiempo y le comenzó a sacar conversación al mesonero. Éste se sentó con nosotras y nos empezó a contar historias de tiburones, delfines y ballenas cerca de las costas e islas roquenses. Historias sobre barcos atascados y aviones estrellados. E historias sobre personas perdidas durante sesiones de buceo. Nosotras fascinadas con las historias y con la simpatía del señor de sentarse a conversar con nosotras. Felices todos.

Decidimos regresar a La Rosaleda. No tuvimos problemas en llegar. No nos perdimos, pero si volvimos a tener problemas para abrir la puerta de la posada. Subimos y esa noche Michi nos salvo del frío con unas medias. ¿Quién diría?

Continuará…
Capitulo Final: Con la bemba colorada

viernes, 2 de julio de 2010

Capitulo VII: Atardecer salado

Travesia de unas ragazze en Los Roques

Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.

Capitulo VII: Atardecer salado

Sábado 27 – Marzo – 2010
Llegamos a Espesqui. La última parada de ese día. Era como dos islas en una, que estaban unidas por un banco de agua. El sol seguía brillando alto y bronceando nuestra piel, el agua cristalina y la arena blanquita.

Al llegar, nos dimos cuenta que no habíamos almorzado y decidimos hacerlo. Ese día nos esperaba un risotto con calabacines y maíz ¡Exquisito! Mis felicitaciones a Alda por sus comidas. Nos bebimos el té y fuimos por el postre. Las chucherías siempre son bienvenidas.

Michi ya estaba enamorada de la fauna del océano, así que no pudo aguantarse más y volvió a pedir prestada la mascara de snorkel y se lanzo al mar después de comer, sin pensar en las consecuencias del bronceado culístico. Estuvo explorando la fauna y asegura que se encontró cara a cara con una anguila eléctrica o alguna especie de culebra de mar.

El sol empezaba a bajar y aprovechamos para tomar unas fotos antes de volver al peñero y al Gran Roque. Al llegar al muelle, sentí un peso encima. No sabía que mi toalla había decidido traerse toda el agua de Los Roques. Goteaba hasta el cansancio.

Con ayuda de Michi y Astrid exprimimos todas las toallas al llegar a la posada, pero ninguna le ganó a la mía. Por petición de Alda, nos comimos la piña que nos había puesto en la cava y nos obligó a ir a ver el atardecer. Fue la obligación menos forzada.

Nos encontramos de frente con un cielo tricolor. Tonos naranjas, morados, azules, rosados. Foto tras foto. Solas y acompañadas. Era sencillamente hermoso. El cielo se reflejaba sobre el agua y podías ver las siluetas de las aves y los peñeros en la costa. No teníamos nada que decirnos la una a la otra. Solo con las miradas y el paisaje frente a nosotras expresábamos más que suficiente. Tanto silencio solo podía representar admiración.

Luego volvimos a la posada y estaba algo oscura. Alda nos explicó que a esa hora a nuestra calle le tocaba racionamiento de luz por dos horas. Es que hasta en Los Roques no nos íbamos a escapar del racionamiento eléctrico. Nos bañamos y cenamos a la luz de las velas.

Continuará…
Capitulo VIII: Santo Mojito

sábado, 19 de junio de 2010

Capitulo VI: Suaveee

Travesía de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.



Capitulo VI: Suaveee

Sábado 27 – Marzo – 2010
Habíamos recogido todas nuestras cosas y partimos a Dos Mosquises. Vestidas a medias. No tuvimos tiempo de arreglarnos mucho. En el camino, el lanchero nos explicaba las islas que estaban a nuestro alrededor y además nos comentó que a la isla que íbamos estaba la Fundación de las Tortugas Marinas. Ya se pueden imaginar la cara de Michi. Además, en el camino vimos un yate abandonado. Como era de esperarse, Michi se preocupaba por la contaminación que éste podía causar (come grama al fin). Mientras que Astrid y yo ideábamos un plan para recuperarlo y comenzar a vivir en Los Roques.

Llegando nos veníamos preguntando el porque de los nombres de las islas en Los Roques (3 meses después nos enteramos de que los nombres son rusos). Nos quedamos con la duda en ese momento. De repente, el peñero se paró frente a la isla correspondiente y debíamos bajarnos directo al agua (porque no se si saben que en Los Roques tratan de mantener las islas lo más vírgenes posibles, entonces no hay muelles).

Entonces, debíamos bajarnos directo al agua, con las cámaras, dinero para pagar la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y ¡nosotras estábamos prendidas! En ese momento, Astrid pregunta: ¿nos tenemos que bajar aquisky? Risas. Y Michi completa la pregunta: ¿o allasky? Más risas. El lanchero reía con nosotras. Hasta la pareja de italianos se rieron con nosotras. Pensábamos que no nos entendían. Estábamos equivocadas.

Maniobramos para bajar pero lo logramos, con ayuda de nosotras mismas y del lanchero que ya era pana nuestro. Llegamos a la entrada de la Fundación de las Tortugas Marinas y nos hicieron un Tour explicándonos las especies de tortugas que existen (blah blah blah, no me pondré a explicar mucho esto). Finalmente llegamos a donde la tortuga carey.

El guía toma a la tortuga carey y la pone frente al grupo de turistas. Entonces pregunta: "¿alguien recuerda cómo se llamaba la tortuga de Buscando a Nemo?". Y mi voz sobresale entre todas las voces: "CRUSHHHHHHH" (de por si yo hablo alto y aumento en ese momento producto de la prendición jajajaja). Automáticamente, Michi y Astrid pensaron en ¡puntos para este equipo! ¿Como no íbamos a ganar si teníamos a Doris (Astrdi) en nuestro equipo? Para aclarar, la tortuga de Buscando a Nemo es una tortuga carey y su caza es ilegal (Michi se que estas orgullosa por este comentario).

Dimos un recorrido fugaz por la isla Dos Mosquises y volvimos al peñero. Este nos llevaría a Espesqui y durante el camino casi tuvimos que agarrarle puntos a Astrid en la cabeza. El peñero dio un gran salto y la Frienda sufrió un golpe en la cabeza, pero desafortunadamente no recuperó la cordura e incluso esta más loca que antes. Culpamos a Los Roques por ello.

Continuará.
Capitulo VII: Atardecer salado

miércoles, 9 de junio de 2010

Capitulo V: Una de las 10 islas más bellas del mundo

Travesías de unas ragazze en Los Roques

Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo V: Una de las 10 islas más bellas del mundo

Sábado 27 – Marzo – 2010
Despertamos el sábado con un poco de frío. Pero sin duda alguna, la que pasó más frío fue Astrid porque la pequeña vaquerita Michi se agarró las sabanas prácticamente para ella sola.

Nos arreglamos. Nos pusimos el traje de baño y bajamos a comer. El desayuno espectacular, como ya nos podíamos esperar de Alda. Perico, pan, mermelada, queso, jamón, cereal, jugo. Exquisito.

Seguidamente Alda nos informa que ese día iríamos a Cayo de Agua, que era la isla más lejana del archipiélago de Los Roques y que era considerada una de las 10 islas más bellas del mundo. Nos explicó que ese día haríamos un paseo donde visitaríamos 3 islas. Mas emocionadas no podíamos estar.

Subimos al peñero con todas nuestras cosas y por supuesto con la cava que muy amablemente nos había preparado Alda y nuestro jugo de cranberry. El lanchero nos dijo que el viaje hasta Cayo de Agua era de 45min. Empezábamos a preparar nuestros traseros para unos cuantos golpes. En este momento, Astrid perdió su primera estrellita dorada al confesar que el peñero en mar abierto no le daba tanto miedo como el avión.

Finalmente llegamos a Cayo de Agua en una sola pieza. Nos instalamos, nos comimos el sánduche de Alda y nos preparamos los primeros tragos. Caminamos un poco en la isla y encontramos un buen espacio para hacer snorkel. Michi le pidió una mascara a los lancheros y nos la prestaron.

En ese momento comenzamos el proceso de insolación culística, del cual nos daríamos cuenta al día siguiente y que seguiríamos afianzando el resto del día. Nos turnamos la careta para que todas pudiéramos ver la variedad de peces que había y además tomamos algunas fotos con la cámara de agua. A los peces y por supuesto hicimos la payasada de tomarnos la foto a nosotras mismas. Hasta el sol de hoy, aun no hemos mandando a revelarlas.

Cuando volvimos a nuestras sombrillas nos dimos cuenta de que habían sido invadidas por unas lagartijas negras ¡Eran miles! Además creemos que es el único ser vivo que sobrevive en semejante sequía. Las espantamos y recuperamos nuestra comida y bebida. Astrid aplicó sus funciones de la mayor del grupo y se aseguró de que nos pusiéramos más protector. Casi nos dejaba blanquitas, como esas mamas que no le esparcen bien el protector a sus hijos. Continuamos bebiendo y comenzamos el proceso de prendición.

Nos dimos cuenta de que estábamos en el proceso cuando Michi estaba sentada en la orilla de la playa jugando con la arena y el agua con su vaso térmico vacío. Yo comencé a correr alrededor de Astrid sin parar de reír. Y Astrid hacia su respectivo salto de “mi vaca descremada”. Justo en ese momento en que queríamos seguir bebiendo para seguir diciendo incoherencias, el lanchero nos dice que nos íbamos a la próxima isla. Tuvimos que recoger e irnos a Dos Mosquises.

Continuará…
Capitulo VI: Suave…

miércoles, 26 de mayo de 2010

Capitulo IV: Mangiare tutto

Travesías de unas ragazze en Los Roques

Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo IV: Mangiare tutto

Viernes 26 – Marzo – 2010
Regresamos a La Rosaleda. Alda nos esperaba con las esperanzas de que nuestro primer día en Los Roques hubiese sido bueno. Cuando le contamos que había superado todas las expectativas, ninguna podía evitar sonreír.

Subimos a nuestra habitación para bañarnos y luego bajar a comer. Para fortuna de todos, Michi se tomo su tiempo para bañarse y no aplico el baño de vaquerito (los curiosos, favor hablar con ella personalmente). Ya estábamos bronceaditas. Bajamos a comer.

Alda ya nos tenía la mesa puesta pero faltaban unos minutos para que la cena estuviera lista. Mientras esperábamos nos sentamos en la salita y empezamos a tomarnos unas fotos, y por supuesto sin dejar de lado a Motto Motto. Pasamos a la mesa.

Nos trajeron un plato de pasta bien resuelto, como buena italiana que es Alda, y lo acompañamos con una copita de vino blanco. Nos lo comimos todo y estaba súper rico. Esperábamos por el postre, pero lo que en realidad nos trajeron fue el segundo plato. Éste consistía en un filete de pargo empanizado con unos pimentones dulces ¡Espectacular!

Al ver que llegaba el segundo plato, Astrid peló los ojos. De casualidad se había podido comer toda la pasta, ¿cómo iba a comerse ahora un filete de pargo entero y ella solita? Alda le vio la cara y le dijo: “Astrid, mangiare tutto tutto. Sino no hay postre”. Michi y yo le dijimos: “Astrid, tutto tutto tutto”. Todas nos reíamos y empezamos a comer. ¡Divino!

Por supuesto, Astrid no se lo comió todo. Ninguna se lo comió todo, pero comimos lo más que pudimos. Alda, al hablarnos, siempre nos combinaba el italiano con el español y aun así le entendíamos. Había despertado mi interés por el italiano, aunque ya sabía decir “estoy embarazada”. Alguna frase se me ocurriría para decirle que me la enseñara.

Después de la cena, Alda nos preguntó que cual era el motivo de nuestro viaje, que ella recordaba que íbamos a celebrar unos cumpleaños. La corregimos con que ahora celebrábamos la graduación nada más porque los cumpleaños ya habían pasado (estos se celebraban con la fecha original del viaje). Le contamos que nos habíamos graduado de comunicadoras sociales y nos pregunto que si de “La Católica”. Fue allí cuando nos contó que ella había estudiado un año allí y no le gusto porque lo que ella quería era hacer cine. Entonces se fue a Italia a estudiar cine y le dieron clases unos profesores viejitos, que incluso algunos de ellos se habían ganado un oscar o dos ¿Envidia? De la buena.


Salimos a dar una vuelta por el pueblo. Lo recorrimos completo. Tomamos algunas fotos. Vimos donde quedaba el bar del pueblo, que convenientemente queda al lado de la iglesia. Y por supuesto, también entramos a la iglesia. Pequeña pero hermosa. Mientras caminábamos, Astrid y yo empezamos a imaginarnos como seria el video musical de “Con la lengua afuera”. Con bailarines, coreografía, en la playa, etc. Michi no quiso participar de ninguna forma y por eso perdió su segunda estrellita dorada.

Volvimos a la posada no encontrábamos como abrir la puerta. La puerta estaba cerrada con llave y teníamos una copia, pero no podíamos abrirla. ¿Y ahora como entramos? Las tres intentábamos y nada. No teníamos alcohol en las venas y esa puerta no cedía. Empezamos a reírnos a más no poder. Para nuestra suerte, Alda nos escuchó y se acercó a abrirnos. Nos explicó el truco de la puerta, para estar preparadas para la siguiente noche.

Nos pusimos la pijama y a dormir. Astrid no sabia que esa noche descubriría que Michi comía sabanas y que como consecuencia, pasaría frío parejo.


Continuará…
Capitulo V: Una de las 10 islas más bellas del mundo

martes, 11 de mayo de 2010

Capitulo III: Con la lengua afuera

Travesías de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.



Foto: Michelle Vall

Capitulo III: Con la lengua afuera

Viernes 26 – Marzo – 2010
Ya estábamos en Los Roques. El sol nos empezaba a broncear y no lo sabíamos, o tal vez si lo sabíamos pero nadie decía nada. Nos hacíamos las locas. Queríamos sol extremo.

Alda nos guiaba hasta donde tomaríamos el primer peñero a la isla de Crasqui. Íbamos con nuestros bolsos playeros, las cholas y por supuesto el jugo de cranberry. Los lancheros nos ayudaron a subir al peñero junto con muchos extranjeros y sin perder el tiempo ya empezábamos a observar los posibles prospectos del Gran Roque.

Al subir, uno de los lancheros se alegra de que le hayamos llevado semejante botella de tres litros de zumo de arándanos, como el lo llamo en su encantador acento argentino (si, argentino). Tuvimos nuestro primer paseo en peñero en Los Roques y llegamos a Crasqui.

Fuimos las ultimas en bajar y otro lanchero, esta vez con acento español, nos pregunta: “¿dónde está su representante?”. A lo que respondemos: “¿qué representante? Aquí no hace falta de eso” y él aseguró que tres mujeres tan lindas no podían quedarse solas en esa isla. ¡Puntos para el español! Y eso que no les he contado lo bello que era el español. Solo le faltaba altura.

Los lancheros nos armaron nuestra zona con dos sombrillas grandes, tres sillas y la cava. Se marcharon y tomamos un momento para ver nuestro alrededor. A nuestra izquierda, una pareja de viejitos canadienses súper tiernos. A nuestra derecha, una pareja joven de italianos. Al frente, el océano mas azul turquesa, transparente y limpio que hayamos visto en nuestras vidas. Parecía agua de piscina. Suspiramos.

La curiosidad nos mataba. Abrimos la cava. Que sorpresa nos llevamos al ver todo lo que tenia dentro: un sánduche, un refrigerio frío, fruta, galletas, papitas, un te con limón, un jugo, una cerveza, una botella grande de agua y el hielo. Todo eso entraba en nuestra pequeña cava. Los ojos nos brillaban y al probar la comida, se nos hizo agua la boca. Una delicia. Queríamos contratar a Alda como cocinera de nuestros hogares.

Los extranjeros no hacían más que leer. De los viejitos lo podíamos entender, pero la pareja de jóvenes se podía demostrar más amor y cariño. Entonces, dejamos nuestras pertenencias y nos fuimos a recorrer la isla caminando. Nos llevamos una cámara y las soleras azulitas. En nuestro recorrido observamos a la fauna que nos acompañaba: guanaguanares y pelícanos, e incluso vimos una manta raya. Pero el animal que menos esperábamos encontrarnos fue un labrador negro llamado Aragon, que inmediatamente se enamoro de Michi y ella de él. Fue amor a primer ladrido.

Continuamos caminando por la isla y creamos una pieza musical, que en cualquier momento grabaremos y pondremos a sonar en todas las emisoras de radio del país. Astrid y yo compusimos un éxito merenguero al que llamamos “Con la lengua afuera”. Con una letra muy pegajosa y un ritmo extremadamente pachangoso. Hasta coreografía le inventamos, incluyendo los famosos pasos de “manitas” y “ordenando cajitas”, de Claudia y Michi respectivamente. Los podrán ver en el video musical que algún día grabaremos.

Cuando regresamos, nos metimos una vez más al mar. El agua estaba fría pero a Claudia no le importaba y se metía de una. Valiente la muchacha. Astrid se iba metiendo poco a poco, hasta conseguir sumergirse por completo. Pero Michi se limitaba al baño de vaquerita (para mayor información, favor comunicarse con ella directamente).

Luego de seis o siete horas aproximadamente, vimos como la pareja de italianos por fin se demostraban cariño. Él le acariciaba las rodillas y ella el cabello. Demasiado amor. Estábamos empalagadas. Vinieron a buscarnos. Nosotras felices de volver a ver al español y al argentino. Regresamos al Gran Roque viendo al sol caer, con tono naranja espectacular y la forma de una cachapa inmensa.

Continuara…
Capitulo IV: Mangiare tutto

jueves, 22 de abril de 2010

Capitulo II: Quiero pasar por otra nube

Travesías de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Fotos: Michelle Vall

Capitulo II: Quiero pasar por otra nube

Viernes 26 – Marzo – 2010
Michi había dormido en mi casa, para salir temprano al día siguiente. Nos fuimos a casa de Astrid. Hicimos el cambio de carros y nos fuimos al aeropuerto con Lulu, la mama de la Frienda y su madrina.

Camino al aeropuerto, nos encontramos un peluche de Motto Motto de la película Madagascar 2 y decidimos llevárnoslo a Los Roques como representación masculina. Le tomaríamos fotos en muchos lugares exóticos, como el gnomo en la película Amelie o como en la ultima película de George Clooney, Amor sin escalas.

Llegamos al aeropuerto. Hacemos la fila para confirmar los pasajes. Tan temprano en la mañana ya se podía ver de todo: sillas, sombrillas e incluso cavas con hielo. Pasajes confirmados, pasamos al aeropuerto nacional, puerta numero 5. En dicha puerta, no había nada que indicara que por allí saldría el vuelo a Los Roques a las 7am.

Comenzó la espera. Nosotras estábamos juntas y sabíamos como es la movida en Venezuela. Es cuestión de esperar y eventualmente saldría alguien del personal de la aerolínea a dar información. Pero los extranjeros no conocen esta movida. Estaban desesperados. No sabían donde hacer la fila, no había personal que les diera información, no hablan el idioma. Había un gringo que solo preguntaba: ¿qué pasa? En su rustico español y nadie le tenia respuestas. Nos pusimos en una fila. Otros se pusieron detrás de nosotras.

Un miedo se apoderó de nosotras. No sabíamos si estábamos en la fila correcta. Entre los perdidos resaltaban unos chinos, que seguro tenían miedo de aterrizar de nuevo en China. Pero ¿y nosotras? ¿Y si al bajar del avión nos encontrábamos con un letrero que dijera: “Bienvenidos a San Fernando de Apure”? ¿Y nosotras solo con unas maletas llenas trajes de baño, shorts, cholas, vodka y jugo de cranberry?

Finalmente apareció un encargado y puso orden en la pea. Casi como Michi ordenando cajitas (chiste que explicaremos más adelante). Aquí fue cuando nos dimos cuenta de que no conocíamos la movida tan bien como pensábamos. Esa fila era de la gente que se iba para Margarita. Hicimos la fila correcta y nos fuimos.

Por fin subimos al avión, con una hora de retraso. Venezolanos contentos porque iba a salir el vuelo (conformistas y acostumbrados) y los extranjeros molestos e indignados porque estábamos saliendo tarde (como debería ser) ¡WELCOME TO VENEZUELA, DUDE!

Despegamos. Vamos rumbo a Los Roques. Dos caras de felicidad y otra totalmente pálida. Astrid en pleno Rosario de la Rosa Mística, pero aun así ella quería ir en la ventana. Comenzamos a hablar entre nosotras para distraerla y que se preocupara menos. La Virgen y los Ángeles no se irían a ningún lado.

De repente, turbulencia. Astrid se agarra bien duro de ese asiento y asegura que eso es porque estábamos pasando por una nube. Efectivamente, no podíamos ver nada por la ventana. Solo algodón blanco. Nadie dice nada para no estresar más a Astrid. Termina la turbulencia y Michi dice: “¡QUE FINO! QUIERO PASAR POR OTRA NUBE”. Se imaginaran la cara de Astrid. No le quedaron ganas de hablarle a nadie. En ese momento, Michi perdió la primera estrellita dorada.

Bajamos del avión. Pagamos la entrada al archipiélago. Fuimos a la posada LA ROSALEDA. Una pequeña casa de dos plantas, con un aspecto rustico pero hogareño y en la cual nos sentimos a gusto de inmediato. Alda, la dueña de la posada, nos recibió muy contenta (seguro porque ya no recibiría mas llamadas nuestras con dudas sobre el viaje jajaja). Hablaba el español perfecto pero con un acento particular. Pues resulta que Alda era italiana pero ya tenia 7 años viviendo en el país.

Desde el primer momento Alda nos dio razones para amarla. Ya nos esperaba con unos vasos de agua, la cava y un peñero listo para llevarnos a Crasqui, la isla más larga del parque y su favorita.
Continuara…
Capitulo III: Con la lengua afuera

miércoles, 21 de abril de 2010

Capitulo I: La vieja esa del fiesta

Travesías de unas ragazze en Los Roques
Mini serie de nueve capítulos, relatando las aventuras de tres licenciadas ucabistas en el paradisiaco Archipiélago de Los Roques.


Capitulo I: La vieja esa del fiesta

Todo comenzó el 23 de marzo del 2010. Aunque muchos crean que debió comenzar un 26 de marzo del 2010, y la verdad es que debió haber comenzado cerca del 26 de febrero del 2010. Pero por fin comenzó. Así que comencemos.
Martes 23 – Marzo – 2010
Tres licenciadas ucabistas, recién salidas del horno, se disponen a hacer mercado para un viaje planeado. Michi me busca (Ana Gabriela a.k.a. Claudia) y luego buscamos a Astrid. Nos vamos al supermercado.

Llegando, comenzamos a buscar donde estacionar al Super Twingo. Estamos en plena búsqueda y Astrid divisa, muy cerca de nosotras, a una posible sospechosa a desocupar un puesto. Teníamos los vidrios abajo y la música a un volumen moderado. La emoción de Astrid ante un posible puesto la hace gritar: “MIRA LA VIEJA ESA DEL FIESTA YA VA A SALIR”. ¿Ya se lo imaginaron? Si, se escuchó todo. Todo, todito.

No teníamos donde escondernos y tampoco podíamos parar de reír. Michi tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para manejar lejos de ahí y reír al mismo tiempo. Incluso tuvo que orillarse porque no podíamos parar de reír. Todavía, lo volvemos a pensar y no podemos evitar morir de la risa.

Ya en el supermercado, no sabíamos que era más práctico para llevar y comer en la playa: si unos tequeños para freír o un pie de manzana para hornear. Entre tanta indecisión, ahora es Michi la que grita: “HORCHATA DE CHUFA” y nosotras sin entender, a la espera de la traducción. (Increíble, la emoción de Michi). No obtuvimos la mejor explicación, pero al menos nos quedó claro de que era una bebida refrescante que se toman los catalanes.

Pasamos a los licores. Decidimos comprar una botella de vodka y una de ron blanco. Las cuales acompañaríamos con los exquisitos jugos de cranberry y piña. Tan exquisitos son que nos costo un mundo encontrarlos. El jugo de cranberry lo conseguimos en la segura parada. Una “tímida” botella de 3 litros, la cual cuidaríamos como a un hijo (o como Michi cuidaría a alguna de sus mascotas), debido a su precio.

El jugo de piña si fue un fraude. No lo conseguimos por ningún lado. Se decidió cambiarlo por coctel de jugos. Compramos 2 litros. Luego Claudia los dejó olvidados en el carro de Astrid, pero al final no hicieron falta.

Tercera y última parada de la noche: Farmatodo. Para comprar las cosas de perfumería necesarias como jabón y pasta de dientes, pero también queríamos comprar una cámara de agua. Acá tuvimos dos peleas fuertes.

La primera pelea porque Astrid insistía que UNA pasta de dientes GRANDE no iba a alcanzar para 3 días de viaje. Que nos íbamos a cepillar más de 3 veces diarias y no iba a ser suficiente. Tanto le porfiamos que nos hizo caso. Y la segunda pelea fue porque Michi quería comprar una careta de snorkel que indicaba “PARA NIÑOS DE 5 A 12 AÑOS”. No la dejamos.

Para culminar la noche, en todos los sitios cancelábamos con las 3 tarjetas para que fuera equitativo para todas. Mientras tanto, casi podíamos escuchar como las personas que estaban detrás de nosotras sacaban a relucir a nuestras madres, abuelas y otros familiares lejanos. Pura simpatía.

Continuará…
Capitulo II: Quiero pasar por otra nube

Retadores 23 años de Ana Gabs (26, 27 y 28/02/2010)


Inicio del relato:
Para empezar, los retadores 23 no comenzaron el día correspondiente. Sino un día antes. El 26 de febrero, día de mi pre-cumpleaños (y cumpleaños de MaQ y mi prima Adri), mis amigas del trabajo me llevaron una torta de chocolate y me decoraron mi estación de trabajo. No me cantaron cumpleaños porque algunos decían que eso era pavoso, pero si picamos la torta. ¡Una delicia!

El día 27 de febrero y fabuloso día de mi cumpleaños, decidí estrenarlo con un reto como su nombre lo ameritaba.

- El reto: un fin de semana fuera de Caracas y de Valencia. Unir dos de mis mundos (el del colegio y Valencia, con el del trabajo y Caracas).
- El destino: Tucacas – Morrocoy.

Salimos de Caracas a las 5:30am. Íbamos en el carro de Mico, o como ella lo llama “El Marginalito” (aun no quiero saber porque). Ella me busca y por supuesto olvida felicitarme. Cero reclamo de mi parte, ya me lo esperaba. Llegando a casa de Yahe lo recuerda y me felicita entonces (como si no hubiera estado conmigo el día anterior cerca de las 12). Yahe sube al carro y ya estamos todas listas para partir. Mi prima Valentina también iba con nosotras.

Empezaron las llamadas, mensajes de texto, de Facebook y Twitter. El camino iba ligero hasta que nos encontramos con la primera cola. Fueron aproximadamente unos 20 minutos totalmente parados. Pusimos música y gracias a Dios que no empezó con un vallenato de los de Mico. Para torturar a los pasajeros empecé a cantar. Tenían que perdonármelo por ser mi cumpleaños y porque no hay mejor lugar para escuchar música y cantar que el carro y el camino.

Llegamos a Valencia. Dejamos a Valentina en su casa y seguimos hasta la mía. Las chicas caraqueñas conocieron a mis padres, representantes y/o responsables; y a mis amigas valencianas: Ale y Rox. Continuamos el camino hasta Morrocoy. No sin antes parar en El Palito para comernos unas empanadas.

Descripción de los personajes nuevos:
- Maite Colina como Mico: una palabra que la describa es “LIBERTAD”. Miss Punto Fijo. La reina del vallenato. No le tiene miedo a la noche. Más bien parece que ésta le da fuerzas, sobretodo si está acompañada de una rumba y una botella de tequila. Amante de la playa, la aventura y el teatro. Esta última pasión la hizo ganadora de dos premios de la Academia por sus actuaciones en “Entrevista en Lunes de Fusión” y “Recursos Humanos: Una Hermandad de Compromisos”.

- Yaheli Añanguren como Yahe: nuestra contadora personal. Todas las cuentas son para ella. Más nadie hace el esfuerzo. Siempre está de buen humor y si no lo está es porque yo no estoy cerca (jajajajaja). Rockera de corazón, aunque no lo parezca. Pero luego de que aceptas esa idea, no podrás creer que sea la fan enamorada y perdida de Miguel Bosé (tostada la amiga). Le encantan los juegos de video y la mitología. No toma café, ni jugo. Sólo bebidas alcohólicas. Todos sus días son una aventura, y por eso su lema de vida es “mañana podríamos morir, entonces gastemos todo nuestro dinero hoy”.

Sigue el relato:
Según Yahe, tardamos muchísimo en llegar a Morrocoy. Pero en realidad es que ella, en su locura, lo imaginó más cerca de donde realmente estaba. No es que las campesinas de Mico y mi persona nos expresemos mal en cuanto a tiempo y espacio.

Hicimos una parada en el apartamento de mi familia. Bajamos nuestras cosas, buscamos la cava y nos fuimos a Cayo Sombrero. Allí comenzó mi reconciliación con la playa. Luego de casi un año sin vernos: primero la arena, el protector y el mar. Era un día perfecto. Estaba con mis amigas y éstas se estaban llevando bien. Y ahora Cacique nos acompañaba. Teníamos demasiado tiempo separados.

Para no perder la fama estaba muy conversadora, y bajo los efectos del alcohol no hay quien me detenga. Las malas lenguas afirman que tenía la lengua enredada y la verdad es que no me extraña. Fue una peita suave y se prolongó durante todo el día. Continuamos con unos bailes y unas fotos espectaculares, gracias a mi cámara y a la fotógrafa Yahe (si las vieran podrían creer que fue una sesión de fotos exclusiva para Mico y para mi).

Luego de Cayo Sombrero, seguimos el cumpleaños en la piscina del apartamento. Ya era de noche y no queríamos salir de la piscina por el frío. Cacique y yo seguíamos juntos. Éramos inseparables. Pero el hambre empezó a atacar. Cenamos perros calientes, perfecto para mi cumpleaños porque me encantan. Nos fuimos al apartamento, pero el día aun no terminaba.

Nos fuimos bañando y empijamando, pero nosotras seguíamos. No se de donde sacábamos la energía. Salió la torta que me hizo mi tía Kathy. Decidimos picarla más tarde, solo que no esperaba que fuese tan tarde como al día siguiente. Debo hacer un paréntesis para comentar la controversia que creó una bolsita de polvo blanco que acompañaba a la torta. Las niñas de MSD alegábamos que era una combinación de medicamentos vencidos, que habíamos triturado para unos pases más tarde. Las valencianas, extrañadas, insistían en preguntar que era. No estaban convencidas: Ale y Rox conocen muy bien a su ganado y saben que soy incapaz de esas cosas. Finalmente, se les dijo la verdad: era Nevazúcar.

Sacaron las cartas UNO. Nunca pueden faltar en un viaje a la playa. La pequeña Rox descubrió una forma diferente de jugar UNO. Empezamos a jugarlo y fue excelente. Así seguimos jugando hasta tarde y hasta que algunas decidimos ir a dormir. Porque el escándalo de Ale Fierce Jerk y Yahe nos dejaron claro que ellas no se fueron a dormir, sino que se quedaron hasta tarde echando cuentos. Mico y yo tuvimos que cerrar la puerta del cuarto para poder dormir. Lo que causó unas malas interpretaciones, pero nada de lo que no pudiéramos zafarnos.

Al día siguiente dábamos inicio al post-cumpleaños. Las que nos acostamos temprano salimos a comprar cachapas porque Mico estaba antojada, pero valieron la pena porque estaban divinas. Ese día decidimos quedarnos en la piscina del Caribbean porque más tarde tendríamos que regresar a Caracas e ir a un cayo hubiera sido muy aparatoso.

Ese día se acercaron hasta Tucacas otros amigos: Pin, Barney y Ángela. Pasamos el resto del día todos juntos y finalmente me picaron la torta. Recogimos todo y regresamos a Caracas. Agarramos un poco de cola y llegamos como a las 11pm, pero bronceadas y felices.

Conclusiones:
- Valencianas y Caraqueñas se llevaron súper bien. No fue tan traumático la unión de dos de mis mundos.
- Me reconcilié con Cacique y comprobé que es un amor para toda la vida.
- Ahora puedo soportar el vallenato gracias a Mico.
- Siempre hay unas formas de innovar un simple juego. Rox no lo demostró con el UNO.
- La nevazúcar tiene el poder de engañar a la vista.
- Me aprovecho durante mis fechas patrias: pre-cumpleaños, cumpleaños y post-cumpleaños.
- Las canciones del viaje fueron Solito de Los Cadillacs, Pa’ Que Lo Tengas Claro de Franco & Oscarcito y Lo Que No Sabes Tu de Chino & Nacho.

Bitácora de una Ucabista Valenciana: Día 2. Fiesta de Promoción de Comunicadores Sociales Ucabistas XLIV (17/07/2009)


Comienza el relato:
Despertamos nuevamente. Michi había dormido en mi casa otra vez. Se fue a su casa, puesto que debía saludar a su mama, pasar por GO y cobrar 200. Ordené un poco mi casa, porque venían las valencianas y hay que aparentar (es de familia, Guega me enseñó). Luego me arreglé y me fui al trabajo.

En la tarde me comunico con mis futuras inquilinas: Ale y Rox llegarían como a las 7pm y Pepa ya estaba en Caracas, pero estaría haciendo unas diligencias con Rodri hasta que yo llegara a mi casa. MaQ, Toñy y Guega tenían compromisos pueblerinos que les impidieron la visita capitalina. Al salir del trabajo fui a comprar unas apetitosas pizzas de la Romanina para mis invitadas (Frienda, gracias por el dato).

Llegan las inquilinas a mi casa. Comemos. Nos arreglamos y salimos. Llega el taxi y menos mal que no era ningún Gepetto, sino una señora bien simpática. Entramos a la fiesta. Todos vestidos muy decentes. Paparazzi, foto aquí y foto allá. Música de fondo. Todo marchaba bien.

Estábamos todos: Gaby y Don Julián, Joita, El Presidente Jesús y la Primera Dama Adrita, Astrid y Jéctor, Kiko, Michi, Adri Fernández, Rosana, Osito, Rodolfo, Irene, Adriana Karina y Claudia. Junto con todos nuestros invitados. Vale acotar que Vero no fue a la fiesta porque ya había terminado sus horas de servicio comunitario, aunque le habíamos recomendado cumplir con unas horas más por si acaso. Nos ignoró.

Personajes:
- María Gabriela Estrada como Gaby La Malandra: frase de apertura "relájate y coopera". Por cosas como esta, Gaby es mi malandra favorita, tu malandra, nuestra malandra. Aunque sea de tamaño corto, su carácter y ambición son todo lo contrario. Durante el día trabaja con clientes de gran envergadura y elegancia, pero en las noches no puede esperar para perrear burda; y es ideal que sólo sea bailarlo porque te aseguro que no quieres escucharla cantar. Último dato, le encanta la Coca-Cola aunque su novio trabaje para Pepsi.

- Joanny Jorges como Joita La Perfeccionista: también es conocida como Anabel (creo que no le hace falta explicación). No le tiene miedo a la LOPNA, pues ella es la caza menores del grupo, aunque lo niega a muerte. Como no se conforma fácilmente y es bastante exigente, decidió continuar con una segunda carrera y ahora estudia Derecho. Se murmura que desde que termino su última relación ha aprendido a valorar más el amor de su perro, llamado Chocolate.

- Adriana Carmona como Adrita La Alérgica: la primera dama de nuestro reino y dominios del más allá, "La Guanota". Es alérgica a todo menos a Edward Cullen. Posee un museo en su propia habitación, de todos los presentes que nuestro Presidente le ha obsequiado. Tiene el talento de insultarte o hacer un comentario divertido pero con tal seriedad y elegancia que casi pasa desapercibido. Ha podido ser psicóloga en su otra vida, o tal vez lo será en la próxima; y sino puede matar unos tigritos como consejera matrimonial.

Sigue el relato:
Los caraqueños conocen a las valencianas (momento crucial en la vida de la autora de este relato: la unión de sus dos mundos). Todo encaja a la perfección. Se echan broma, se ríen: mejor imposible. Comienza la rumba, que en verdad ya había comenzado hace rato-tiempo.

Primero tocó una banda con un tributo a Incubus, a la que realmente no le prestamos mucha atención (la honestidad por delante) porque andábamos con el asunto de conseguir a nuestros amigos, saludar, piropearnos los vestidos, etc. Y hablando de vestidos, hubo unos cuantos repetidos como la combinación de blanco con negro; e incluso hubo una chica que se fue hasta su casa para cambiárselo (eso es no querer seguir a la manada).

Luego tocó el grupo Wavaberry, que para quienes no lo conocen tocan un poco de todo, merengue, reggaeton, salsa, etc. y una compañera de clases canta con ellos… Animan muy bien tu rumba. Lo mejor fue cuando vimos a nuestro compañero Miguel detrás del micrófono cantando Pídeme de Guaco. La gente bailando, otros coreando y Miguel cantando ¡Sublime!

Y como en todo evento social, nunca es muy tarde o muy temprano para que comience el verdadero show. Para empezar, las colas del baño eran eternas y es lo normal, pero uno nunca se imagina encontrarse a una niña vomitando y mucho menos a dos amigas sosteniéndola, dándole cachetadas y echándole agua a ver si reacciona. No es ninguna imagen agradable, pero como se ríe uno al contarlo.

Eso fue el primer inconveniente. Vamos con el segundo: la puerta de vidrio. Estaba cada quien en lo suyo: unos en la barra, otros bailando, otros comiendo, otros hablando, etc. Y de repente se escucha un sonido súper fuerte y extraño. Todos voltean en busca de la causa de dicho sonido, pero no se ve nada en concreto. Todos volvemos a lo que estábamos haciendo. Al día siguiente nos enteramos que una persona chocó contra una puerta de vidrio y ésta se cayó y se rompió en miles de pedacitos. La amiga tenía que tener los niveles de alcohol altos para chocar tan fuerte con la puerta, produciendo su caída y por consiguiente su ruptura (redacción corporativa, muchas gracias! Jajajajaja). Por suerte, la amiga no sufrió daños según lo que entendimos, pero ¡qué buena pea!

Minutos después, a una chica (probablemente en un vestido blanco con negro) se le desabrochó la parte superior de su vestido y andaba mostrando sus pechos a todos los presentes. Luego de un rato y unas miradas extrañas, se da cuenta del asunto y soluciona ¡Pobre niña! ¡Otra pea más! Con todo este asunto, se observan parejas conocidas y desconocidas besándose, y otras parejas peleando. Pana: había una fiesta ocurriendo a tu alrededor, ¡disfrútala!

Por si esto fuera poco, hemos llegado a la entrega del premio de "La Mayor Pea de Todas". Para no revelar su verdadera identidad, a esta amiga la llamaremos Martha (pero ojo, no es como Matías que es ficticio. Martha es real). Primero vimos a Martha con unos tragos de más disfrutando de la fiesta. Prendida como muchos y disfrutando más que la amiga que se quedó dormida en el sofá del local, con la música y el escándalo.

Seguidamente vimos a Martha sentada en el suelo de la terraza. La intentaban levantar y no podían. Martha tenía algo de sobrepeso y tampoco quería colaborar. En este momento, ya sospechábamos del fuerte ratón que tendría al día siguiente.

Posteriormente, vimos a Martha levantarse y caminar hacia unos muebles. Al llegar al mueble se dejó caer por completo, y al caer golpeó fuertemente su cabeza contra el muro. En este momento ya sabíamos que el dolor de cabeza sería más fuerte de lo esperado. Por último, vimos a Martha nuevamente en el suelo, pero esta vez acostada boca arriba y riéndose sola. No podíamos evitar reírnos con ella y ya en este momento no había duda del fuerte dolor de cabeza que tendría Martha al día siguiente. Nos tuvimos que ir y nunca supimos si fue necesario traer el montacargas o un rustico 4x4 para levantar a Martha del piso.

Regresamos a casa. Caraqueños y valencianos. Con el sol a punto de salir y demasiada felicidad en nosotros. Nos faltaba nada para graduarnos.

Conclusiones:
- Los vestidos de todas eran hermosos.
- Los caraqueños congeniaron con las valencianas (somos valencianas sin igual, nacidas en Carabobo señorial). Incluso podrían nombrarlas Comité Internacional de la República de Valbuenia.
- La prendida de Michi este día fue fabulosa.
- La puerta no fue pagada por los invitados de la fiesta.
- Claudia (a.k.a. Ana Gabriela) tuvo que hacer observación en Farmatodo al día siguiente.
- Todos queremos repetir esta fiesta.
- Tuvimos infinidad de cuentos para los próximos dos días, que eran el cumpleaños de Rodolfo y de Michi.
- Gaby tomó Coca-Cola esa noche y seguirá tomándola.
- El resto del grupo seguirá tomando Coca-Cola.
- Don Julián no dejará de tomar Pepsi.
- Joanny decidió intensificar la temporada de cacería a menores.
- Adrita y Don Valbuena, la primera dama y el presidente, decidieron que Claudia podría optar por un ministerio de la República de Valbuenia en un futuro no muy lejano.

Bitácora de una Ucabista Valenciana: Día 1. Cervezada (16/07/2009)




Día 1. Cervezada
Me levanto. Perdón, nos levantamos. Michi había dormido en mi casa la noche anterior, porque habíamos ido a ver Harry Potter and the Half Blood Prince. Nos vestimos y nos fuimos, pero no directo a la universidad sino a San Antonio, a casa de Michi.

Creo que olvidé mencionar que también era el cumpleaños de Michi. Bajamos a la universidad. Carros rayados, música al fondo, torta, globo y regalo en el carro de La Roche. ¡¡¡SORPRESA!!! Le regalamos a la cumpleañera unos audífonos de mariquitas (bien coquetos) y un caleidoscopio (bien hippie). ¿Qué quiénes somos? Pues, Gaby La Malandra, Joita La Perfeccionista, Adrita La Alérgica, Astrid alias La Frienda, Adri La Sarcástica, Verito Coll como La Abuela, Rosana La Demente, la ya obvia cumpleañera Michi La Tree Hugger y una vez más, relata para ustedes Ana La Rana o Claudia como me dicen en Caracas (tengo más amigos en la capital).

Nos entregaron las chemises bordadas. La de Claudia no tenía su nombre bordado atrás y fue una fortuna, porque las de las demás no se les entendían. En vez de ser Lic. Gaby era Loca Gaby, Lic. Adri era Loca Adro y así por el estilo. Pero la más afectada fue la cumpleañera. No se sabía si era Lic. Mocha, o Macho, o Macha, o Mocho (jajajajaja pobre Bol).

Personajes:
- Michelle Vall como La Tree Hugger: para quienes el inglés no sea su fuerte, Tree Hugger es abraza árboles. Imaginen a Michi reciclaje, ecología, protección animal, calentamiento global, ahorro, etc. Su filosofía de vida "Salvemos al mundo de la caries" (sí, la campaña de Colgate). Me atrevo a decir que de ser un animal, ella sería un delfín. Es un espíritu 98% libre de grasa y sin complejos de ningún tipo. Su pequeño tamaño no representa su gran corazón. Ama a los hermanos Primera y buscaremos la forma de contratarlos para sus Sweet Sixteen, el próximo año (¡jajajaja!).

- Astrid Klie La Roche como La Frienda: con estos dos apellidos, ¿Qué te imaginaste? ¿Una catira alta y esbelta? Pues, te equivocas. La Frienda no es así. Es la mayor del grupo, pero eso es sólo físicamente. Le encanta una pachanga y echar un pie. Todo lo baila, en especial la música de su época (lo más probable es que ella haya visto vivo a Michael Jackson). Inventa sus propios movimientos de baile y que todos copiamos eventualmente. Después es que nos damos cuenta del ridículo que estamos haciendo, pero ya es demasiado tarde.

- Ana Gabriela Pérez como Claudia: yo ya tuve mi descripción, pero pensé en contarles el origen de mi apodo y algunos otros detalles que faltan. Viví en Valencia hasta que me gradué de bachiller, y decidí irme a Caracas a estudiar comunicación social en la UCAB. ¿Por qué Claudia? ¿Por qué no Anita, o Gaby, o Anis, o Piti? A alguien (no nombraremos al culpable) se le ocurrió decir que yo no tenía cara de Ana, sino cara de Claudia. Todos accedieron y empezaron a llamarme así. Tanto ha sido la cosa, que ya respondo automáticamente al llamado de Claudia y seguramente, más temprano que tarde, surgirán los problemas de personalidad. "Hola me llamo Ana Gabriela, pero me dicen Claudia. Intercable".

Sigue el relato:
Comienza la rumba. Música: reggaeton, merengue, salsa, rock, pop y cualquier cosa que esté de moda. Cerveza: Light, ice. Faltaba la azul y la verde. El sol ardía alto y fuerte (aunque tal vez no tan fuerte porque más entrada la tarde comenzó a llover). Todos uniformados con nuestras camisas de promoción, la cerveza "barata", la cava con hielo y otras bebidas espirituosas en el carro de Gaby, y la compañía incomparable. Para sorpresa de todas, Verito se apareció (ella nunca nos acompaña en nuestras reuniones). Eso fue para completar sus horas del servicio comunitario con las niñitas de la UCAB (Tranquila Verito, gracias a nosotras te graduarás jajajaja).

Bailabas con todos, con nadie, solo o acompañado. Con tu amigo más querido, con tu amiga de toda la carrera, con el que odiaste durante los 5 años. Ese día todo se olvida, o sino el alcohol te ayuda a olvidar. Una cerveza, dos cervezas, tres cervezas. Una sangría, un vodka con fruit punch, agua.

La cervezada es para algunos la última oportunidad de hacer o decir algo. Por ejemplo (no se dirán nombres, apellidos o apodos para evitar regaños futuros), algunos se tomaron una foto con alguien que les encanta, otros seguro bailaron con esa persona, otros se emborracharon y armaron espectáculos, y a otros le echaron cerveza. Sí, todos terminamos bañados en agua de lluvia y en cerveza. ¡Buen pegoste! Al Sr. Rodolfo se le cumplió un sueño: Gaby Alfonso y Tiffany Barrios bailaron con el, y al mismo tiempo.

Baila que baila y baila, suda que suda y suda. Nos apagaron la música (hora: 4pm). No podíamos creer lo temprano que era. No podíamos terminar así. Decidimos ir a la feria a comer para bajar los niveles de alcohol y repotenciarnos para continuar la celebración. ¿A dónde iríamos? Algunos decían que para Draft en el San Ignacio y otros para Country Club (sí, Country Club).

Salimos de la universidad rumbo a Draft, siguiendo al Lic. Osito. Nos encontramos con Don Julián, Jector El Father y el presidente Don Valbuena. En Draft no los querían atender si no era con servicio, entonces decidimos aventurarnos a Country Club.

¿Qué había en Country Club? Llegabas a un portón donde estaba una persona de seguridad contando cuantas personas había en cada carro y cobrando Bs.F. 40 por cada una de ellas, para poder ingresar a la casa. No había un estacionamiento como tal, sino que estacionabas a lo largo de una hilera de árboles y en grama. Subías y la fiesta no era en la casa como tal, que de por si era inmensa, sino que era en el patio.

Para evitar la entrada de los invitados a la casa, el dueño colocó unos baños portátiles en el exterior. Nos dio como cosa utilizarlos por cuestiones de higiene personal (tesis Farmatodo lol). Había toldos, mesas, hielo, refresco, más cerveza, un discplay y un carrito de perros calientes. Fue sorprendente toda la logística, pero más sorprendente aun fue que las cantidades de hielo eran suficientes para tener a una familia de osos polares viviendo en casa y salvarlos de la extinción (sueño realizado de Michi); y que al carrito de perros calientes jamás se le acabaran. Siempre estuvo rodeado de gente comiendo y en teoría estuvo surtiendo desde las 6pm, y nosotros nos fuimos a las 12am y todavía seguía sirviendo perros calientes. ¡Simplemente increíble! ¡Bien preparado!

Seguimos bailando, bebiendo y ahora comiendo también. Nos llenaron de más cerveza y ahora sangría también. Mientras unos bailaban, Michi ideaba un plan para conquistar a Bernando (dueño de la casa de Country Club). Ella iría a bailar con él y a hablarle de nuestra República, de las tierras en la lejana Guanota a ver si lo enamoraba y nos prestaba esa casa para futuros eventos.

Siguieron los espectáculos. Algunos más agradables que otros (si saben a lo que me refiero, estoy segura que sí). Nos regresamos a mi casa. Michi dormiría nuevamente en mi hogar. Nos bañamos a esa hora, porque ni en broma me acostaba con ese pegoste en el cuerpo. Al día siguiente seguirían las celebraciones.

martes, 20 de abril de 2010

Lo que el viento me devolvió: Reencuentro Prom' 2K4 (11/07/2009)


Después de 5 años se creía imposible, pero nosotras lo hicimos posible. ¿De quiénes hablo?
Pues por supuesto que de Pepa La Millonaria, que entre FundaPepa y FundaPapa donaron las instalaciones y decoración para llevar a cabo el evento.
De Guega, quien se puso tacones esa noche para aparentar más altura, más elegancia y buen gusto, (Guega no insistas, que sabemos que lo que te gusta es tu guarapo de papelón con limón en vez del Nestea).
De MaQ, quien escribió un discurso para toda la promoción, pero que después de ganarse el premio de la más cursi, no quiso leerlo.
Y obviamente de mi, Rana, quien con sus pequeños ojos se encargó de pasar largas horas en el computador enviando las invitaciones, comunicados y otras informaciones para que el evento se diera (estemos claros, eso era lo poco que podía hacer desde la capital).

Inicio del relato:
Todo empezó con una mañana de sesión de peluquería: uñas en manos y pies, corte y secado de cabello, y cejas (por lo menos en eso consistió mi sesión). Luego más tarde me fui a casa de Guega porque de ahí Luisfe Fatty nos iba a buscar para llevarnos a casa de Pepa.

Finalmente llegamos a casa de Pepa con lo que nos tocaba llevar. Nos esperaban además MaQ y Katysregordeta. Ordenamos el patio y organizamos todo para empezar a recibir a las chicas. Pepa, una vez más, nos maquilló para que resaltáramos con el maquillaje de la alta excelencia pepurrial.

Empezaron a llegar las muchachas. Les fuimos explicando las diferentes estaciones del reencuentro:
1. ¿Qué es de tu vida?: donde debías escribir que estabas haciendo actualmente con tu vida.
2. La bebida (no hace falta que la explique).
3. La comida (ésta mucho menos necesita explicación).
4. Fotos de ayer, hoy y siempre: presentación de fotos con imágenes desde primaria hasta quinto año, de encuentros después de la graduación y muchas más.
5. La votación por la más: elecciones para definir quien es la más tecnológica, la más golosa, la más peleona y muchas más categorías.

Llegaron las que siempre se ven, nos vemos: Cachi, Inés, Albani, Ale Hernández, Allita, Rodri, entre otras. También llegaron las que se ven menos: María José, Ana María Cadena, Mariale Girón, Mafe López, Paty Ledo, Marivi, Katysregordeta y otras. Y las fabulosas organizadoras (lo de fabulosas NO es porque soy yo quien escribe esto): MaQ, Guega, Pepa y Rana. A su vez contamos con la presencia de algunos padres y profesoras como la teacher Mariela Yepéz, aunque la hermana Peyez no fue.

Fuimos llenando las distintas estaciones. MaQ nos contó que en su vida ella está soltera, estudiando y buscando (interpreten ustedes que está buscando), y hay un vídeo que corrobora este escrito. Cachi ya tiene 11 meses con Aristóbulo, su novio. Katysregordeta estuvo en La India haciendo servicio comunitario. Y Rana ya término las clases, sólo le falta la tesis, está trabajando, soltera y está jodiendo (jeje gracias MaQ).

Después comenzaron las risas, anécdotas, la comilona y los recuerdos. Todo gracias a la amplia colección de fotos que se mostró. De verdad que Rana hizo una búsqueda exhaustiva y logró recaudar unas 400 fotos aproximadamente (tengan claro quien está escribiendo el relato, yo siempre me llevaré muchos créditos, y Guega siempre aparentará más de lo esperado). Algo muy agradable de la presentación de fotos fue que al final había una foto actualizada de cada una de las chicas de la promoción. Se podía ver cómo algunas habían cambiado, por efecto del tiempo o cirugías plásticas, y como otras se seguían estando prácticamente iguales.

Otra actividad realizada (me sentí como redactando la tesis) fue ver el vídeo de 5to año. Por problemas técnicos no pudimos escucharlo, pero igual nos divertimos sólo con verlo y de igual forma Cachi nos sirvió de traductora. Estos mismos problemas técnicos fueron los que impidieron que pudiéramos ver los vídeos de Andreina, Fru Chama Mía y Victoria, que los enviaron desde el exterior porque estarían fuera del país y no nos pudieron acompañar ese día.

Luego procedimos a contar los votos y a premiar a las ganadoras. ¡Empecemos!
- La Atleta: Marielys
- La más Chismosa: Victoria
- La más Tecnológica: Ale Hernández
- La Mandamás: Mafe López
- El Dúo Dinámico: Mafe López y Paty Ledo
- La Actriz: Inés (por payasa)
- La más Mamarracha con el Uniforme: Inés
- El Pañuelo de Lágrimas: Allita
- La más Sarcástica: Allita
- La más Golosa: Cachi
- La más Peleona: Katysregordeta
- La más Cursi: MaQ
- La amiga de todas: Pepa
- La más Despistada: Luisana
- La más Fashion: Andreina
- La Bailarina: María José
- 10 es nota y lo demás es lujo: Rumbanidades.

Y como nunca puede faltar le entregamos un premio especial a Fru Chama Mía por ser La más Extrañada.

Posterior a eso, se suponía que MaQ iba a leer un pequeño discurso que había escrito. Pero como se ganó el premio de La más Cursi, no lo quiso hacer. MaQ eres La más Cursi y así te adoramos, ¡asume tu barranco!

Continuaron las anécdotas del pasado, conversaciones del presente y planes del futuro. Fue un día de sentimientos encontrados. Totalmente grato y muy esperado por todas (o al menos por mi, que viviendo en Caracas es difícil verlas a todas y aún así mantengo contacto con algunas).

Conclusiones:
- Las que viven en Valencia deben reunirse más seguido.
- Sigan a usando a las del exterior como el eslabón que une la cadena, pero que no sea lo único que nos una.
- Tratemos de no esperar otros 5 años para vernos de nuevo.
- Fue, es y será un placer verlas de nuevo y un honor pertenecer a esta promoción, que gracias a pequeños empujones e insistencias como las de la mandamás y la peleona, logramos grandes cosas como grupo y estoy segura de que ahora estamos logrando maravillas.
- Felicitaciones a las graduadas y a las que están por graduarse (me incluyo jeje). Y a las que aún le faltan un año o 2, ánimo que eso pasa rápido y disfruten eso pasa más rápido de lo que se imaginan y esperan.
- ¿Qué es lo que quiere el seguro social? ¡Salud!
- Y por último: ¡¡Afrecho!!

Libertad Mágica en Cuyagua (del 17/04/2009 al 19/04/2009)


Personajes:
- Astrid Klie como La Roche
- Héctor Hernández como Jector El Father
- María Gabriela Estrada como Gaby
- Julián García como Don Julián
- Ana Gabriela Pérez, conocida en otras historias como Rana, como Claudia

Todos los personajes son amigos caraqueños de Claudia: La Roche y Gaby estudian conmigo en la universidad. Y Jector y Don Julián son los novios de ellas, respectivamente. A Ana Gabriela le dicen Claudia en Caracas, porque a una compañera de clases se le ocurrió decir que ella no tiene cara de Ana Gabriela sino de Claudia y los demás lo adoptaron.

Inicio del relato:
La Roche comenta que tenia ganas de ir a la playa y de ir a Cuyagua. Automáticamente, Claudia comenta que ella nunca ha ido a Cuyagua y La Roche le dice que ella va a cuadrar el plan y que le avisa. Claudia estaba entusiasmada. Al día siguiente, La Roche le comenta a Gaby y más rápido que inmediatamente se anota en el plan. Siguieron invitando gente pero todos tenían otros planes y compromisos previos.

Llega el día del viaje. Saldrían el viernes en la noche al estar todos en casa de La Roche después de las horas laborales. Claudia tuvo problemas para salir puntual de su trabajo porque una de sus jefas la retuvo un tiempo, pero con buena intención de darle unos consejos para un mejor desempeño; además de emocionarla más con el viaje. Por fin, llego a casa de La Roche y allí está el Jector. Aun no hablaban mucho puesto que no se conocían muy bien. Claudia se cambió su atuendo laboral por uno playero.

Posteriormente, Gaby llama para confirmar la dirección del punto de encuentro, pero aun así se perdió como 3 veces. Nadie nunca entendió como eso fue posible, si llegar a casa de La Roche es muy fácil, y además perderse tantas veces. Gaby llegó. Montaron las cosas en el carro y salieron a Farmatodo (nos encanta vivir la experiencia). Don Julián los encontraría allá, con las cervezas adquiridas con descuento por trabajar en La Cueva del Oso (Empresas Polar).

Finalmente estaban todos juntos. Montaron lo que faltaba en la maletera del carro y salieron. Comenzaba el viaje: 4 horas hasta Cuyagua (sin contratiempos). La conversación era amena, la música era entretenida, la compañía era estupenda y el destino: desconocido. A pesar de la hora, pues era de noche, los pasajeros estaban muy despiertos.

Como era de esperarse, saliendo de Caracas les agarró cola y eso los retrasó como una media hora. En Maracay hicieron una parada estratégica para ir al baño antes de empezar a subir la montaña hacia Cuyagua, ya que por ahí lo que hay es árboles y una vía angosta y llena de curvas. Comenzaron a subir.

Era una carretera oscura, llena de curvas, señalizada en su mayoría y pasaba por el Parque Nacional Henry Pitier (por eso tantos árboles frondosos, pero que de noche no podían apreciarse). Gaby se acostó a dormir porque sabia que las curvas iban a marearla y no estaban dispuestos a llenarse de vomito. Probablemente, Don Julián si pero Claudia si que no; aunque posiblemente si hubiera ayudado a atenderla. Pero eso lo sabremos en otra ocasión porque esta vez no hizo falta. El camino no tenia iluminación de ningún tipo, pero si estaba señalizado. Después apareció la neblina y tuvimos que aminorar el paso, y Jector nos dio un susto cuando apagó las luces del carro y no se veía absolutamente nada. ¡Tremendo susto! (eso no se hace, father). El camino se hacia tan largo que, como bien dijo Don Julián, en cualquier momento iba a salir un letrero que dijera "BIENVENIDOS AL ESTADO APURE". Finalmente llegamos.

No podíamos ver nada en detalle, pero se escuchaba el río y el mar. Podíamos sentir el olor a playa y tocar la arena. Bajamos del carro y comenzaron las primeras fotos: sonrientes de haber llegado, armando las carpas y La Roche regando café en la arena para alejar a los zancudos (dato suministrado por la pequeña Lulu, pero no sabemos que tan acertado es). Había tres carpas. La Quechua para La Roche y Jector, la Campestre para Don Julián y Gaby (tenia porche para beber el té o el café por las tardes), y la Choza para Claudia.

Una vez armado el campamento decidieron comer. La Roche había hecho un mercadito y cenamos sanduches esa noche: de atún o jamón y queso. Luego, Don Julián y La Roche instalaron la iluminación con velas frente a nuestras carpas para delimitar y alumbrar la zona, y colocaron el plagatox para ahuyentar a los zancudos. Nos sentíamos como gente de pueblo usando eso, pero era necesario para evitar picadas. A Claudia no le importaba porque ella ya es de pueblo.

Luego fueron durmiéndose poco a poco, hasta que sólo quedaron Jector y Claudia hablando de la vida y conociéndose. El Father no podía creer que Claudia era de Valencia, puesto que no encaja con el estereotipo valenciano (yo escribo la historia, voy a darme mi crédito jeje). Conversaron hasta las 4:30am aproximadamente y luego se fueron a dormir.

Fue interesante la experiencia de cambiarse de ropa dentro de la carpa. El espacio es reducido, pero se pueden lograr maravillas. Así como poder dormir profundo hasta que el sol sale a las 6am y te despierta, o sino el calor te saca de la carpa y sino son las ganas de ir al baño. ¿Baño en Cuyagua? No hay uno propiamente dicho. Allá tu baño es el mar para la necesidad número uno, y un hueco en la arena bien atrás en el monte para la necesidad número dos.

Debo admitir que mis expectativas fueron superadas apenas me desperté. La luz del sol me despertó y me asome para verlo. Estaba amaneciendo, sobre el mar brillando, poniendo el cielo de tres colores y reflejándose en el océano. El agua se veía de un azul turquesa precioso. Es una de las cosas más bellas que he visto en mi vida. Confieso que estuve apunto de llorar. Fue un momento de felicidad absoluta, de relajación, de reflexión… de sentimientos encontrados. Le tomé una fotografía a mi estrella de la mañana sabatina.

Al despertar todos fueron al río a asearse un poco y comenzar el día con el pie correcto. El agua estaba fría pero divina. Capaz de revitalizar a cualquiera. Regresaron al campamento y desayunaron unas arepas fritas. ¡Excelentes! Todos se comieron prácticamente dos arepas. Fue una combinación entre el hambre y lo buenas que estaban.

En el día estuvieron hablando, tomando fotos, llevando sol, bebiendo cerveza y bañándose en la playa. Temprano podías ver como los surfistas montaban las olas y era divertido. Eso es prácticamente un arte. Las olas eran fuertes y los mantuvieron atentos cada vez que estaban en el agua para evitar revolcadas. Por muy atentos que estuvieron igual dieron vueltas con la ola Justin Timberlake. La Roche le mostró una churra a toda Cuyagua y Claudia justo antes de meterse al agua paso por Kullawa Souvenir Store y adquirió un raspón en la rodilla.

Después, Jector y Don Julián compraron una guarapita de coco. ¡Demasiado buena! Con eso todos se alegraron. Pusieron música en el carro, echaron broma, tomaron más fotos, intentaron saltar y demás. Todas las personas andaban en un plan relax, nadie le hace daño a nadie y la gente es muy solidaria unos con otros. Gaby se puso a enseñarles el lenguaje de los malandros al resto y descubrimos expresiones como "quédate quieta y en la sombra que sino te quiebro", "relájate y coopera", "becerra" y otras más. Pero por si esto fuera poco, también le enseñó a Claudia a decir estoy embarazada en malandreo: "me metieron un gol", "el pan está en el horno", "me llenaron el ipod de música".

A su vez, Claudia no se quedó atrás y empezó a demostrar que ella puede hablar pitiyankee. Hablaba su spanglish casi todo el tiempo, por lo que la bautizaron como PitiClaudia (como si llamarme Ana Gabriela y que me digan Claudia no fuese suficiente jajaja). Regresaron al río a sacarse la sal.

Al volver, prepararon más sanduches para la cena y algunos de estos tenían un elemento crujiente. Se pensaba que habían sido papas fritas tipo Ruffles, pero no: era nada más y nada menos que arena. Así como la carpa. Por más que uno se sacudiera los pies al máximo, siempre le entraba arena a la carpa. Es algo inevitable. Y te acostumbras a dormir empegostado.

Seguimos hablando paja y bebiendo. Había sueño pero era muy temprano para dormir. Había brisa y por lo que no había zancudos, pero las velas se apagaban. Don Julián trató de mantenerlas encendidas pero fue imposible. Al final siempre se apagaban. Tomamos más fotografías y empezó a llover. Nos refugiamos en las carpas, pero el calor era infernal. Nos quedamos dormidos y llegaron los maracuchos.

Que desagradable es cuando uno está dormido, suena el teléfono y lo despiertan, y lo peor es que la persona te pregunte: "¿estabas dormido?". Pues imagina que te despierte una corneta inmensa a todo volumen con música techno o peor aun, con reggeaton. Esto fue lo que hicieron los maracuchos. Llegaron como a las 12am y ya tenían un bochinche, y como a la 1am prendieron esa corneta. Automáticamente nos levantamos.

Claudia salió de la carpa porque escuchó a La Roche y a Jector hablando. Conversaron un rato, se descargaron contra los maracuchos, pelearon con los zancudos alborotados por la lluvia y regresaron a dormir. El sueño fue infinitamente interrumpido por los maracuchos, que siguieron con su música hasta las 6am. A esa hora ya estaba aclarando y se podía ver a la estrella de la mañana dominguera. ¡Hermoso otra vez!

Despertaron un poco amotinados. No podían creer que alguien pudiera ser tan egoísta y abusar tanto. Era una falta de educación y sentido común. Los maracuchos en general serán odiados eternamente. Afortunadamente, luego el carro no les encendía puesto que le habían descargado la batería (justicia), y tuvieron que auxiliarlos (obvio que no fuimos nosotros). Recogieron el campamento y fueron a desayunar. Arepas otra vez. ¿Por qué cambiar algo que ya estaba garantizado que era bueno? Esta vez fue mejor. Estaban más ricas que las del día anterior. Volvieron al campamento y siguieron disfrutando del tiempo que les quedaba.

Ya para retirarse, volvieron al río a bañarse para emprender rumbo de regreso a la capital. Fue sumamente divertido ver a Gaby pasar frío y como La Roche estuvo a punto de perder el jabón y el champú. Comenzó a llover de nuevo y tuvieron que ingeniárselas para cambiarse para irse. Lo lograron. Iniciamos el viaje de regreso.

En el camino, Gaby volvió a quedarse dormida en las curvas para evitar accidentes, y el resto pudo apreciar la vista de Cuyagua desde la montaña. ¡Una belleza! Y observamos el esplendor de los árboles del Henry Pitier. Comieron McDonald's en Maracay y siguieron hasta Caracas con una lluvia potente. Habíamos regresado a la Metrópolis.

Conclusión:
- Claudia sospecha que Cuyagua se va a convertir en una de sus playas favoritas.
- Se reafirmó lo que dicen Jector y La Roche de que Cuyagua es una playa mágica.
- Claudia lanzó todos sus pensamientos pesimistas y negativos al mar para que nunca regresen, y recargó energía positiva y buena vibra en el río, como le dijo Toñy que hiciera.
- Gaby es más guerrera de lo que pensábamos.
- A Don Julián no le importa que Gaby hable tan bien el malandreo como idioma.
- El grupo fue excelente compañía para olvidarse de los problemas capitalinos.- Claudia espera que haya más planes a futuro que fomenten la amistad.
- El viaje fue perfecto para regresar repontenciados a la rutina caraqueña.
- Claudia ahora entiende el apego de Toñy con Cuyagua y lo comparte. Duda que volverá pronto o tan seguido como ella, pero se intentará y se soñará con eso.

lunes, 19 de abril de 2010

Party like a rockstar @ CCS. Pro graduación de medicina UCV (28/02/2009)



Inicio del relato:
Había una vez, una estudiante de medicina llamada María Fernanda López, pero era mejor conocida en los bajos fondos como la Doña Fernanda. Ésta tenía una Pro graduación y se le ocurrió la brillante idea de invitar a algunas de sus amigas valencianas: Rana, Guega, Pepa y MaQ, el día de la merienda amistosa. Se planteó la idea y el plan sonaba tan tentador que casi todas se animaron a ir. La Guega no podía ir porque tenía que hacer nueve horas de servicio comunitario ese día. A Pepa se le ocurrió la idea de invitar a Toñy, como ella y Rana se la venían llevando muy bien era oportuno seguir fomentando esa amistad y además le vendría bien una distracción en la capital. A todas nos haría bien. Rana ya vive allá pero estaba de vacaciones en Valencia, así que viajaría con sus amigas. Se quedarían en La Churuata de Rana (un pequeño apartamento cinco estrellas).

Rana se llega a casa de Pepa para irse al terminal. Luego fueron a buscar a Toñy y a MaQ. Estaban sumamente estresadas por el tiempo, creían que iban a llegar tarde y perderían el autobús para Caracas. No fue así. Llegaron a tiempo, confirmaron los pasajes y cuando estaban entregando las maletas MaQ saluda a alguien. Rana levanta la vista y ve a Rodri en todo su esplendor, con una sonrisa en la cara. Todas la saludan. Rodri es otra compañera del colegio, muy querida: ayer, hoy, mañana y siempre. A MaQ y a Rana las felicitó por sus cumpleaños. Se iba a Caracas con nosotras también.

Subieron al autobús y de entrada ya Toñy iba tomando fotos (eficiente la muchacha). Los pasajes comprados fueron en la parte de abajo porque la Pepa está vieja y no puede subir las escaleras (tal vez sea por la rodilla), y además ella escogió el puesto de la ventana porque se marea y vomita. Menos mal que al lado de Pepa iba su prima Toñy, que hubiera sido la única en limpiarle el vomito (yo también lo haría, si me pagara).

Al principio en el viaje, Rodri no las dejaba dormir. Quería saber de nosotras y todo lo que supiéramos de la vida de otros. Estuvieron hablando por un largo rato/tiempo hasta que fueron cayendo poco a poco. El señor de enfrente seguro lo agradeció, porque iban hablando sandeces hasta por los codos.

Pepa se durmió. Rodri se durmió. Toñy se durmió. Rodri dormía más. MaQ se durmió. Rodri duerme todavía. Se presentó una cola de 45min aproximadamente. Rodri sigue durmiendo. Ana se durmió. Rodri duerme. Llegamos a Caracas. Rodri despertó.

Llegamos muertas de hambre. No habíamos almorzado. Nos fuimos al sambil a comer. Todas comimos en Miga’s: wraps, sanduches y ensaladas (por supuesto, la de la ensalada fue MaQ por la dieta, es que el pollo tiene cero puntos pero no se puede comer los croutons porque esos si tienen puntos). Pasaron por un cajero automático y luego se fueron al apartamento cinco estrellas de Rana en taxi.

El apartamento es cinco estrellas porque tiene: luz, agua caliente (hay que poner el calentador mínimo como media hora antes de bañarse y la segunda persona en bañarse ya le toca agua fría), televisión por cable, computador con Internet (que nunca usaron), piscina (que nunca la vieron y pudiera ser mentira su existencia) y ascensores (con una luz blanca de local nocturno, de esa que parece que bailas como robot). Al entrar, como era de noche, tenía buena apariencia. Metía el paro (como se nota que Rana es prima de Guega).

Se instalaron. Mostraron las galas disponibles para vestir esa noche. Hicieron un fashion show y decidieron que usar para la fiesta. Debían ser vestimentas atrevidas y sensuales para poder atraer a la jetica caraqueña medicada doctorada. MaQ llamó a la Doña Fernanda y ésta le dijo que nos esperaban desde las 7pm en casa de sus primos para un pre-despacho. Eso era muy temprano. Llegaríamos tarde, pero de seguro llegaríamos.

Pusieron el calentador y al rato comenzaron a bañarse. MaQ se encargó de la música. Puso una lista de reproducción llamada “Merengues de Colección”, que tenía todos esos merengues de matrimonio que son excelentes para bailar y entonar. De una arrancó a cantar. Parecía una rockola o el muy conocido programa “kazaa”. Se peinaron y se maquillaron. Pepa fue la maquilladora oficial. Si no maquilló a alguna personalmente, por lo menos le dio las instrucciones para que lo hiciera. Los accesorios fueron personales y prestados. Particularmente, Rana iba prestadísima. Los zarcillos eran los de Pepa (los que no le ha devuelto) y los collares eran de Toñy (que le dieron ese toque rockero que Rana tanto le gusta. ¡Gracias nena!).

Nos vestimos. Toñy llevaba el Yellow Hotness, MaQ el Rojo Levanta Pasiones, Pepa el Notty Black y Rana el Deep Purple (como dije antes: nos gusta ponerle nombre a las cosas). Les ofrecí mi espejo cuerpo completo pero ese está en la planta baja. Menos mal que ya estaban listas.

Llamamos al taxi y bajamos. Nos tomamos una foto todas en el espejo (es muy grande). La idea era excelente, pero salió movida porque llegó un señor y nos cortó la nota. Llegó el taxi. MaQ le indicó a donde debía llevarnos: a casa de los primos de la Doña Fernanda. Rana preguntó el costo de la carrera y el señor dijo Bs. 45mil, pero Pepa empezó a regatear (como si ella no fuera millonaria, ¡que tacaña!) ¿Qué cuanto nos rebajaba por ser tan bella gente? (combinación entre buena gente y bella persona, pregúntenle a MaQ). El señor nos rebajó Bs. 5mil (como que en verdad no le parecimos tan bella gente).

Llegamos a casa de los primos de la Doña Fernanda. Había vino tinto. Bebimos una copa. La Doña les tenía una sorpresa. Su gocho de San Cristóbal había viajado 14 horas para asistir a la fiesta y estar con ella (la Doña asegura que no se va a empatar porque vive muy lejos, pero ¿y si es bella gente no lo vale?). Nos fuimos a la fiesta.

Al llegar, la cosa se estaba entonando. Era barra libre hasta las 2am y ya empezaban a verse los prospectos. Valía la pena haber seleccionado dichos vestidos para mostrar las piernas (cualquiera creería que somos unas picaras jajaja). Pepa ideó una palabra clave de rescate: Matías. Ésta debía ser utilizada para rescatar a tu amiga si estaba hablando con un tipo muy feo (mira Matías te está llamando), o si querías que te rescataran (¿me llamó Matías?).

Se prendió la rumba. Vuelta para allá y para acá. Un calor infernal pero una buena vibra en todo momento. MaQ trataba de imitar el estilo de baile de Toñy, pero no lo logró (eso es tarea de Guega, que es la que necesita cubrir las apariencias y estudia actuación). Aunque Pepa si tiene el acto de imitación armado a la perfección. Bailamos toda la noche, como desde las 10:30pm hasta las 4am, tomamos fotos, nos reímos: ¡la pasamos excelente! Dos momentos increíblemente memorables. El primero cuando Rana se está bebiendo el trago de Toñy y al llegar al fondo se consigue un premio. ¡Un alambrito! Lo puedes usar de anillo o de dije (de dije es mejor, usando el pitillo de collar). Simplemente sublime.

Y el segundo cuando un tipo sacó a Toñy a bailar merengue (acotación importante: Toñy no baila merengue o salsa. Le gustaría pero no se le da, como mucho da las vueltas porque tampoco es que tiene dos pies izquierdos. Tiene dos pies derechos). La vieron sufrir por un buen rato y se rieron demasiado; hasta que finalmente Toñy hizo la señal del teléfono. Rana salió al rescate y le avisó que Matías la estaba llamado (nunca entendimos como el pana se comió el cuento, si con la música tan alta era imposible hablar, no puedes ni escuchar tus pensamientos). Fue la única que necesitó usar la palabra clave. No conseguimos la jetica caraqueña doctorada medicada, pero es que es un proceso, debemos seguir promocionando la mercancía en eventos futuros para lograr una transacción exitosa.

Llegó el final de la noche y se fueron a La Churuata de Rana. En el camino, les pusieron el tema más esperado de la noche: “Si no te hubieras ido” de Marco Antonio Solís. Nos miramos las caras y no podíamos creer que había puesto esa canción tan pavosa, y al máximo volumen. No nos quedó de otra que empezar a cantar y aturdir a Gepeto (si, nos sabíamos la canción). Llegando a la casa, caímos en un hueco y estamos seguras de que mínimo se le dobló el rin del carro.

Una vez dentro del edificio, se quitaron las sandalias y procedieron a tomarse otra foto con el disparador automático. Toñy puso la cámara en el piso, pero para ponerla casi se arrastró porque ya no aguantaba más y las demás muertas de la risa. Subimos al apartamento. Notaron que tenían los pies negros y MaQ propuso que todas metieran los pies en la bañera para lavarlos. Se metieron todas, pero en vez de abrir la pila de la bañera, Rana abrió la pila de la ducha y se mojaron un poco (incluyendo un par de resbaladas por parte de Rana). Risas, risas, risas. Nos pusimos la pijama y a dormir.

La primera en levantarse fue Toñy. Asegura que fue su mal olor, pero Pepa garantiza que fueron los ruidos de su estomago por el hambre que tenia. Rana amaneció (ya era mediodía) un poco activa: se puso a barrer para recoger el exceso de polvo. Nos bañamos y vestimos. MaQ se robó la crema de dientes “inocentemente”, pero luego Toñy se robó el celular de MaQ (si fue más inocente, porque no sabía que lo tenía en su cartera y hasta se ofreció a repicarle para que lo encontrara. Aun así, no tenemos pruebas. Esas son las malas mañas que le quedaron de la mafia). Llamamos a Rodri y nos fuimos a comer al Tolon.

Almorzamos. Mientras, le seguían preguntando a MaQ sobre que cosas tenían puntos y cuales no. Al final decidieron que no podrían hacer esa dieta porque no pueden renunciar al palmito, los champiñones y a las merengadas de oreo. Rana las acompañó hasta el terminal porque las demás regresaban a Valencia, pero ella debía quedarse en Caracas. Estuvo con ellas hasta que hicieron el llamado de que abordaran el autobús. Llamaron a María Salas (sonó súper común, como decir Ana Pérez), Antonella Margherita (sorprendidas de que lo pronunció bien la mujer esa) y a Daniela Pañalver (jajaja, pronunció bien el apellido de Toñy y ¿no pudo leer bien el de Pepa?). Se habían ido.

Así finaliza el triatlón de febrero. Fue un excelente evento y fin de semana de cumpleaños para MaQ y Rana. Quedaron con muchas ganas de volver a la capital.

Conclusiones:
- Rana finalmente le devolvió los zarcillos a Pepa.
- Toñy fue la sensación de la noche con el Yellow Hotness.
- Pepa no aguanta las ganas de volver a Caracas para que los médicos le sigan pasando consulta.
- MaQ ganó una apuesta y aun no ha cobrado su premio.
- Se desconoce si la Doña Fernanda considerará a su gocho por ser tan bella gente.
- Rodri no hizo más que dormir en el autobús, tanto de ida como de vuelta.