Inicio del relato:
Había una vez, una estudiante de medicina llamada María Fernanda López, pero era mejor conocida en los bajos fondos como la Doña Fernanda. Ésta tenía una Pro graduación y se le ocurrió la brillante idea de invitar a algunas de sus amigas valencianas: Rana, Guega, Pepa y MaQ, el día de la merienda amistosa. Se planteó la idea y el plan sonaba tan tentador que casi todas se animaron a ir. La Guega no podía ir porque tenía que hacer nueve horas de servicio comunitario ese día. A Pepa se le ocurrió la idea de invitar a Toñy, como ella y Rana se la venían llevando muy bien era oportuno seguir fomentando esa amistad y además le vendría bien una distracción en la capital. A todas nos haría bien. Rana ya vive allá pero estaba de vacaciones en Valencia, así que viajaría con sus amigas. Se quedarían en La Churuata de Rana (un pequeño apartamento cinco estrellas).
Rana se llega a casa de Pepa para irse al terminal. Luego fueron a buscar a Toñy y a MaQ. Estaban sumamente estresadas por el tiempo, creían que iban a llegar tarde y perderían el autobús para Caracas. No fue así. Llegaron a tiempo, confirmaron los pasajes y cuando estaban entregando las maletas MaQ saluda a alguien. Rana levanta la vista y ve a Rodri en todo su esplendor, con una sonrisa en la cara. Todas la saludan. Rodri es otra compañera del colegio, muy querida: ayer, hoy, mañana y siempre. A MaQ y a Rana las felicitó por sus cumpleaños. Se iba a Caracas con nosotras también.
Subieron al autobús y de entrada ya Toñy iba tomando fotos (eficiente la muchacha). Los pasajes comprados fueron en la parte de abajo porque la Pepa está vieja y no puede subir las escaleras (tal vez sea por la rodilla), y además ella escogió el puesto de la ventana porque se marea y vomita. Menos mal que al lado de Pepa iba su prima Toñy, que hubiera sido la única en limpiarle el vomito (yo también lo haría, si me pagara).
Al principio en el viaje, Rodri no las dejaba dormir. Quería saber de nosotras y todo lo que supiéramos de la vida de otros. Estuvieron hablando por un largo rato/tiempo hasta que fueron cayendo poco a poco. El señor de enfrente seguro lo agradeció, porque iban hablando sandeces hasta por los codos.
Pepa se durmió. Rodri se durmió. Toñy se durmió. Rodri dormía más. MaQ se durmió. Rodri duerme todavía. Se presentó una cola de 45min aproximadamente. Rodri sigue durmiendo. Ana se durmió. Rodri duerme. Llegamos a Caracas. Rodri despertó.
Llegamos muertas de hambre. No habíamos almorzado. Nos fuimos al sambil a comer. Todas comimos en Miga’s: wraps, sanduches y ensaladas (por supuesto, la de la ensalada fue MaQ por la dieta, es que el pollo tiene cero puntos pero no se puede comer los croutons porque esos si tienen puntos). Pasaron por un cajero automático y luego se fueron al apartamento cinco estrellas de Rana en taxi.
El apartamento es cinco estrellas porque tiene: luz, agua caliente (hay que poner el calentador mínimo como media hora antes de bañarse y la segunda persona en bañarse ya le toca agua fría), televisión por cable, computador con Internet (que nunca usaron), piscina (que nunca la vieron y pudiera ser mentira su existencia) y ascensores (con una luz blanca de local nocturno, de esa que parece que bailas como robot). Al entrar, como era de noche, tenía buena apariencia. Metía el paro (como se nota que Rana es prima de Guega).
Se instalaron. Mostraron las galas disponibles para vestir esa noche. Hicieron un fashion show y decidieron que usar para la fiesta. Debían ser vestimentas atrevidas y sensuales para poder atraer a la jetica caraqueña medicada doctorada. MaQ llamó a la Doña Fernanda y ésta le dijo que nos esperaban desde las 7pm en casa de sus primos para un pre-despacho. Eso era muy temprano. Llegaríamos tarde, pero de seguro llegaríamos.
Pusieron el calentador y al rato comenzaron a bañarse. MaQ se encargó de la música. Puso una lista de reproducción llamada “Merengues de Colección”, que tenía todos esos merengues de matrimonio que son excelentes para bailar y entonar. De una arrancó a cantar. Parecía una rockola o el muy conocido programa “kazaa”. Se peinaron y se maquillaron. Pepa fue la maquilladora oficial. Si no maquilló a alguna personalmente, por lo menos le dio las instrucciones para que lo hiciera. Los accesorios fueron personales y prestados. Particularmente, Rana iba prestadísima. Los zarcillos eran los de Pepa (los que no le ha devuelto) y los collares eran de Toñy (que le dieron ese toque rockero que Rana tanto le gusta. ¡Gracias nena!).
Nos vestimos. Toñy llevaba el Yellow Hotness, MaQ el Rojo Levanta Pasiones, Pepa el Notty Black y Rana el Deep Purple (como dije antes: nos gusta ponerle nombre a las cosas). Les ofrecí mi espejo cuerpo completo pero ese está en la planta baja. Menos mal que ya estaban listas.
Llamamos al taxi y bajamos. Nos tomamos una foto todas en el espejo (es muy grande). La idea era excelente, pero salió movida porque llegó un señor y nos cortó la nota. Llegó el taxi. MaQ le indicó a donde debía llevarnos: a casa de los primos de la Doña Fernanda. Rana preguntó el costo de la carrera y el señor dijo Bs. 45mil, pero Pepa empezó a regatear (como si ella no fuera millonaria, ¡que tacaña!) ¿Qué cuanto nos rebajaba por ser tan bella gente? (combinación entre buena gente y bella persona, pregúntenle a MaQ). El señor nos rebajó Bs. 5mil (como que en verdad no le parecimos tan bella gente).
Llegamos a casa de los primos de la Doña Fernanda. Había vino tinto. Bebimos una copa. La Doña les tenía una sorpresa. Su gocho de San Cristóbal había viajado 14 horas para asistir a la fiesta y estar con ella (la Doña asegura que no se va a empatar porque vive muy lejos, pero ¿y si es bella gente no lo vale?). Nos fuimos a la fiesta.
Al llegar, la cosa se estaba entonando. Era barra libre hasta las 2am y ya empezaban a verse los prospectos. Valía la pena haber seleccionado dichos vestidos para mostrar las piernas (cualquiera creería que somos unas picaras jajaja). Pepa ideó una palabra clave de rescate: Matías. Ésta debía ser utilizada para rescatar a tu amiga si estaba hablando con un tipo muy feo (mira Matías te está llamando), o si querías que te rescataran (¿me llamó Matías?).
Se prendió la rumba. Vuelta para allá y para acá. Un calor infernal pero una buena vibra en todo momento. MaQ trataba de imitar el estilo de baile de Toñy, pero no lo logró (eso es tarea de Guega, que es la que necesita cubrir las apariencias y estudia actuación). Aunque Pepa si tiene el acto de imitación armado a la perfección. Bailamos toda la noche, como desde las 10:30pm hasta las 4am, tomamos fotos, nos reímos: ¡la pasamos excelente! Dos momentos increíblemente memorables. El primero cuando Rana se está bebiendo el trago de Toñy y al llegar al fondo se consigue un premio. ¡Un alambrito! Lo puedes usar de anillo o de dije (de dije es mejor, usando el pitillo de collar). Simplemente sublime.
Y el segundo cuando un tipo sacó a Toñy a bailar merengue (acotación importante: Toñy no baila merengue o salsa. Le gustaría pero no se le da, como mucho da las vueltas porque tampoco es que tiene dos pies izquierdos. Tiene dos pies derechos). La vieron sufrir por un buen rato y se rieron demasiado; hasta que finalmente Toñy hizo la señal del teléfono. Rana salió al rescate y le avisó que Matías la estaba llamado (nunca entendimos como el pana se comió el cuento, si con la música tan alta era imposible hablar, no puedes ni escuchar tus pensamientos). Fue la única que necesitó usar la palabra clave. No conseguimos la jetica caraqueña doctorada medicada, pero es que es un proceso, debemos seguir promocionando la mercancía en eventos futuros para lograr una transacción exitosa.
Llegó el final de la noche y se fueron a La Churuata de Rana. En el camino, les pusieron el tema más esperado de la noche: “Si no te hubieras ido” de Marco Antonio Solís. Nos miramos las caras y no podíamos creer que había puesto esa canción tan pavosa, y al máximo volumen. No nos quedó de otra que empezar a cantar y aturdir a Gepeto (si, nos sabíamos la canción). Llegando a la casa, caímos en un hueco y estamos seguras de que mínimo se le dobló el rin del carro.
Una vez dentro del edificio, se quitaron las sandalias y procedieron a tomarse otra foto con el disparador automático. Toñy puso la cámara en el piso, pero para ponerla casi se arrastró porque ya no aguantaba más y las demás muertas de la risa. Subimos al apartamento. Notaron que tenían los pies negros y MaQ propuso que todas metieran los pies en la bañera para lavarlos. Se metieron todas, pero en vez de abrir la pila de la bañera, Rana abrió la pila de la ducha y se mojaron un poco (incluyendo un par de resbaladas por parte de Rana). Risas, risas, risas. Nos pusimos la pijama y a dormir.
La primera en levantarse fue Toñy. Asegura que fue su mal olor, pero Pepa garantiza que fueron los ruidos de su estomago por el hambre que tenia. Rana amaneció (ya era mediodía) un poco activa: se puso a barrer para recoger el exceso de polvo. Nos bañamos y vestimos. MaQ se robó la crema de dientes “inocentemente”, pero luego Toñy se robó el celular de MaQ (si fue más inocente, porque no sabía que lo tenía en su cartera y hasta se ofreció a repicarle para que lo encontrara. Aun así, no tenemos pruebas. Esas son las malas mañas que le quedaron de la mafia). Llamamos a Rodri y nos fuimos a comer al Tolon.
Almorzamos. Mientras, le seguían preguntando a MaQ sobre que cosas tenían puntos y cuales no. Al final decidieron que no podrían hacer esa dieta porque no pueden renunciar al palmito, los champiñones y a las merengadas de oreo. Rana las acompañó hasta el terminal porque las demás regresaban a Valencia, pero ella debía quedarse en Caracas. Estuvo con ellas hasta que hicieron el llamado de que abordaran el autobús. Llamaron a María Salas (sonó súper común, como decir Ana Pérez), Antonella Margherita (sorprendidas de que lo pronunció bien la mujer esa) y a Daniela Pañalver (jajaja, pronunció bien el apellido de Toñy y ¿no pudo leer bien el de Pepa?). Se habían ido.
Así finaliza el triatlón de febrero. Fue un excelente evento y fin de semana de cumpleaños para MaQ y Rana. Quedaron con muchas ganas de volver a la capital.
Conclusiones:
- Rana finalmente le devolvió los zarcillos a Pepa.
- Toñy fue la sensación de la noche con el Yellow Hotness.
- Pepa no aguanta las ganas de volver a Caracas para que los médicos le sigan pasando consulta.
- MaQ ganó una apuesta y aun no ha cobrado su premio.
- Se desconoce si la Doña Fernanda considerará a su gocho por ser tan bella gente.
- Rodri no hizo más que dormir en el autobús, tanto de ida como de vuelta.
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